¿QUE PARO?
(Respuesta a Rafael Bernabe sobre el "paro" de ASOMA)
Luis Angel Torres Torres
Movimiento Socialista de Trabajadores
La respuesta de Rafael Bernabe al artículo “No son gigantes, son molinos de viento” me brinda la oportunidad de profundizar en varios asuntos de gran importancia para la lucha magisterial y por ende, para la lucha por el socialismo.
¿Qué es lo que está en discusión? Dice Bernabe: “Al igual que en su artículo anterior, Torres emplea buena parte de su escrito (en este caso, me atrevería a decir 90 por ciento) a explicar elementos sobre los cuales no hay discusión, es decir, sobre los cuales, al menos entre socialistas, no creo que haya mucho que debatir.” Se equivoca el profesor, una vez más.
Mi artículo no estaba dirigido exclusivamente a los socialistas, espero que otros sectores también lo lean y lo disfruten. Pero aún entre los socialistas hay “mucho que debatir”. Varias de las personas que nos llamaron rompehuelgas y otras lindezas por la posición expresada por la Federación de Maestros sobre el paro de agua de ASOMA, se denominan socialistas y evidentemente crearon confusión en sectores no socialistas. Por eso, traté de explicar de manera amplia los fundamentos de nuestra posición y de esclarecer aspectos importantes relacionados con ese debate. De otra parte, no estoy tan seguro de que estemos de acuerdo en la mayoría de los asuntos planteados en el escrito. Una cosa es lo que se dice y otra muy distinta es lo que se hace como hemos visto en el caso de la posición del MAS sobre las uniones chupacuotas. De palabra las critica, con mano de felpa sea dicho, pero abogados del MAS tienen contratos con algunas de estas y Bernabe da lo que no tiene porque todas se integren a su frente unido del carrito de piraguas, el PPT.
Ese oportunismo de “traigo de todos los sabores”, se evidencia en el apoyo acrítico del MAS al paro de embuste convocado por ASOMA. Reconocen que ASOMA es patronal, correa de transmisión de la burguesía en el aparato educativo, brazo político del Partido Popular, oportunista, conservadora, antidemocrática, etc., pero no pueden vivir sin ella, la necesitan en su enlatado y etiquetado frente unido magisterial. Lo lógico, lo políticamente racional, es que a esa empresa patronal chupacuotas se le denuncie sin contemplaciones, y se le mantenga lo más alejada posible de la lucha magisterial. Pero el profesor la quiere tener lo más cerca posible, compartiendo tarima y audiencia a contrapelo de que ASOMA misma no muestra similar interés.
Como parte del 90% de coincidencias - ¿no será 9%? - que me señala Bernabe, estipulo que estamos de acuerdo en que se pueden realizar acciones conjuntas con organizaciones con las cuales tenemos serias diferencias y eso no significa que estemos de acuerdo con las posiciones de esas organizaciones ni que tengamos confianza en estas. Obviamente, me refiero a actividades específicas, no a la creación de un frente unido ni cosa que se parezca. La Federación de Maestros ha coincidido en actividades con los sindicatos chupacuotas y, con la no menos patronal ASOMA, sin que eso implicara que hayamos rendido nuestras posiciones. Bernabe conoce esa realidad, pero nos endilga otra posición para poder empujar su gallo. Le refresco la memoria al profesor. El 30 de abril de 2006 marchamos junto a la SPT, estaca de amarrar a los chupacuotas “lugartenientes de la burguesía”, para protestar por el cierre del gobierno decretado por el gobernador Acevedo Vilá. El 15 de octubre más de 10,000 maestros convocados por la FMPR marchamos del Departamento del Trabajo hasta Plaza las Américas y nos unimos a la actividad convocada por decenas de “uniones” con las cuales tenemos serias y graves diferencias. El 12 de abril del 2010 coincidimos en las afueras del Capitolio con la patronal ASOMA en repudio al Plan de Reorganización #4 del Sistema de Retiro y realizamos una actividad allí. ¿Necesita más ejemplos?
Queda claro, para desgracia del gusto de Bernabe, que el problema en este colorido debate no es, como él alega, que sólo estemos dispuestos a realizar acciones conjuntas con las organizaciones que están de acuerdo o que le tenemos confianza. El problema de las acciones conjuntas con organizaciones patronales y chupacuotas como ASOMA reside en cómo se hacen esas actividades, el alcance de las mismas, y en qué momento o coyuntura política se realizan, porque son estrictamente aconsejables. Por tanto hay que juzgar cada caso en sus méritos, no existe una fórmula universal que establezca que en todo momento o condición hay que unirse a una organización patronal, brazo político educativo del PPD, para realizar actividades. Y mucho menos se puede pensar que la “unidad” siempre es beneficiosa para la lucha magisterial, como parece defender Bernabe.
Veamos un ejemplo reciente. El año pasado la Federación de Maestros convocó a un Paro Magisterial el 26 de agosto ante la debacle imperante en el inicio del curso escolar. La Secretaria Odette Piñeiro renunció a finales de mayo y a unas semanas del inicio del curso escolar no habían llenado la vacante. Miles de plazas estaban sin nombrar y una gran cantidad de escuelas no habían aprobado sus organizaciones escolares. El sistema estaba al garete. La Asamblea de Delegados de la FMPR reunida el 26 de julio convocó al paro y se iniciaron de inmediato los preparativos para que el mismo fuera exitoso. Entre las primeras gestiones realizadas, el Presidente de la FMPR, Rafael Feliciano, le envió una carta a ASOMA y a Úndete para ver su disposición a coordinar el Paro dentro del concepto de que tenía que ser una actividad masiva y militante que paralizara la mayor cantidad de escuelas y lograra la más plena solidaridad del magisterio. El desastre imperante al inicio del curso escolar era la gasolina para lograr que a través del Paro, el magisterio le llevara un mensaje contundente al Departamento y al gobierno.
Sin embargo, ante nuestro planteamiento ASOMA contestó que lo que el magisterio necesitaba era la creación de una Alianza Magisterial compuesta por la FMPR, ASOMA, Úndete y Educamos y que esa debía ser la prioridad en ese momento, no el Paro. ¡Atuqui! Cualquier parecido de esa respuesta de ASOMA con la posición de Bernabe, es pura casualidad. Obviamente, con firmeza y molestia le indicamos que su propuesta de que Educamos participara como grupo aparte en la alianza magisterial era una aborrecible intervención indebida en los asuntos internos de la FMPR y un claro intento por sembrar cizaña y hacer daño a la FMPR. Pocos días después la Sra. Aida Díaz nos comunicó que ASOMA no iba a participar en el Paro. Créanme, solté una lágrima de cocodrilo.
La Federación de Maestros siguió adelante con los preparativos del Paro del 26 de agosto y a pesar de la oposición de ASOMA y el sabotaje de Educamos, logramos levantar una ola de indignación que convirtió el Paro en un issue de resonancia nacional. Ante esa innegable realidad, cinco días antes del Paro, (domingo 22 de agosto) ASOMA, Educamos y Úndete convocaron una conferencia de prensa para montarse en el vagón del paro, atacando a mansalva a la Federación de Maestros. ¡Qué lindos se veían Eva Ayala y Emilio Nieves cogiditos de la mano con Aida Díaz, sellando la gran alianza de la desvergüenza y el oportunismo. Aida Díaz y Eva Ayala se opusieron al Paro, trataron de sabotearlo, pero cuando vieron la ola marina, se montaron para coger pon con el trabajo de la FMPR. Huevum verum perrum, machum es. ¿Así es que Bernabe cree que se deben realizar las actividades conjuntas? ¿Con los miembros de Educamos/MAS sentados en la falda o cogidos de la mano de la patronal ASOMA? No fue la lucha magisterial lo que los unió, fue el odio visceral a la FMPR y el miedo a seguir pasando desapercibidos.
Como es conocido por todos, incluidos los envidiosos de toda laya, el Paro fue un éxito rotundo. El Paro más contundente y efectivo que se haya realizado en la historia de la lucha magisterial. ¿Qué hubiese pasado si ante la negativa de ASOMA y el sabotaje de Educamos no hubiésemos continuado los planes del Paro? Nos hubiésemos unido al frente de la inacción magisterial, que tiene el toque de Midas al revés: todo lo que toca lo convierte en “pirita”. Pido excusas a l@s lector@s por tener que explicar algo tan insulso pero la lógica bernabedina me obligó.
Segundo ejemplo. La creación de un frente unido con organizaciones patronales y empresariales como ASOMA, tanto por su contenido como por su alcance, es algo muy distinto a la realización de acciones esporádicas coincidenciales. Los frentes unidos por lo general se convierten en una camisa de fuerza que más que impulsar la lucha la controla o la detiene. La alianza concertada por el liderato de la FMPR con ASOMA, la EPA (Educadores Puertorriqueños en Acción) y la Asociación de Empleadas de Comedores Escolares en 1993 para combatir la Ley 18, fue un buen ejemplo de lo que estamos planteando. En varios asuntos ASOMA y la EPA lograron imponer sus condiciones y determinaron el ritmo del trabajo “unitario” en detrimento de las posiciones de la FMPR. Si los sectores más radicales dentro de la FMPR, como el Caucus de Maestros del MST, no hubiésemos presionado interna y públicamente, la huelga de un día nunca se hubiese realizado.
El chantaje de ASOMA particularmente, y el temor del liderato de la FMPR a que no se “rompiera” la alianza, se convirtió en una pesada carga que debilitó las bases de la lucha y afectó, incluso, principios programáticos de la FMPR. El “Documento de las 48 Enmiendas” aprobado entre las direcciones de las organizaciones de la Alianza contenía un sin número de propuestas contrarias a las posiciones de la FMPR, como autorizar al Departamento de Educación a evaluar a los maestros según el aprovechamiento de los estudiantes, entre otras. La duración de la huelga y su abrupto final evidenciaron el chantaje y las vacilaciones de ASOMA, creando una difícil situación dentro de la Federación de Maestros. La inmensa mayoría de los miembros de ASOMA, la EPA y la Asociación de Comedores, rompieron huelga, y ya a las 3:00 pm de ese único día de huelga ASOMA se estaba rajando de la lucha, amenazando con retirarse de la huelga al otro día. Presionado por las ambivalencias de ASOMA y la EPA, Renán Soto accedió junto a José E. Vélez a ponerle fin a la huelga sin consulta alguna a la Asamblea de Delegados de la FMPR, en violación al Reglamento de la FMPR. Quedó demostrado que los frentes unidos con organizaciones patronales le ponen sordina a las posiciones más radicales de las organizaciones clasistas y contribuyen a lavarle la cara a organizaciones como ASOMA y la EPA. La tendencia a mantener la “imagen” de unidad se convierte en el propósito principal y las posiciones críticas pasan a un lugar secundario. Esa experiencia no la vamos a repetir. Enfatizamos, como es conocido, en la unidad de masas no de mesas ni de cúpulas cuyas bases no le responden.
Sigue el debate. Fiel a su receta del frente unido y en contra de lo que nos dice la realidad objetiva de la lucha magisterial, el profesor Bernabe insiste: “Nada ayudaría más a reactivar al magisterio en este momento que la noticia de que las organizaciones magisteriales se han puesto de acuerdo, a pesar de sus diferencias, para realizar una campaña conjunta contra las escuelas chárter o cualquier otra imposición que se determine. Nada ayudaría más que tal iniciativa a que miles de maestros que hoy están desmovilizados consideren que se abre la posibilidad de empezar a responder efectivamente a los ataques del patrono con la fuerza del magisterio.” Como diría Jack el Destripador, procedamos por partes.
Según Bernabe el magisterio está desactivado o desmovilizado y para reactivarlo hay que unir a las organizaciones magisteriales. Punto no más. Con el perdón de l@s lector@s tengo que concluir que Bernabe está desorientado o más perdío que un juey bizco. No coincidimos con el profesor. El magisterio no está desactivado ni desmovilizado en el sentido que asume Bernabe. Los representantes de la Federación de Maestros, no empece no estar cobrando salario, nos mantenemos en contacto directo con miles de maestros en cientos de escuelas y sabemos que la lucha magisterial sigue su curso día a día en los planteles. Por encima de las dificultades, la lucha se expresa de diversas formas, desde el enfrentamiento directo a través de protestas junto a las madres/padres, hasta las formas indirectas de trabajo a desgano y acciones de resistencia que no reciben mucho destaque público. Sin duda, la Federación de Maestros ha enfrentado dificultades para coordinar las acciones de resistencia en esos escenarios, precisamente porque no tenemos los recursos económicos para pagar los salarios y los gastos de gasolina de nuestros funcionarios. Seguimos atendiendo directamente los conflictos que surgen en las escuelas, los distritos y las regiones educativas, pero el ritmo de trabajo tuvo que ser ajustado a la nueva realidad económica. La situación era distinta hasta diciembre de 2010 cuando el patrono cesó unilateralmente el descuento de cuotas. Poco a poco nos estamos recuperando de los golpes represivos, no obstante seguimos agotando todos los recursos legales y políticos para que se nos restituya el descuento de cuotas y allegando recursos económicos por otros medios.
Aún con los formidables obstáculos que ha implicado el cese del descuento de cuotas, la Federación de Maestros es la única organización que tiene una vinculación orgánica con la base del magisterio en todo el país. La FMPR divide la isla en trece (13) áreas organizativas, a cada una corresponde un Representante de Área que tiene a cargo unas 120 escuelas en promedio. De ordinario, cada Representante visita entre 5 a 7 escuelas diarias, para reunirse con los delegados, distribuir propaganda, atender casos o dar charlas, entre otras tareas. En condiciones normales, en un mes el representante visita, por lo general, más de 100 escuelas de su área. Los dirigentes nacionales, además de las tareas propias de sus puestos, ofrecen decenas de charlas en las escuelas en tiempo lectivo o al medio día, y en reuniones de las uniones locales. Ninguna otra organización desarrolla un trabajo tan amplio e intenso, que si bien es cierto que se ha afectado por la falta de recursos económicos, no ha cesado. Por el contrario, la patronal ASOMA, con todo el dinero que tiene, casi nunca ofrece charlas en las escuelas y las visita sólo en ocasiones especiales. Su estructura sindical no se nutre del trabajo en la base del magisterio, depende casi exclusivamente del dinero y la propaganda a nivel nacional. Educamos y Úndete, tienen muy poco impacto en las escuelas.
Reitero que el magisterio no está desactivado ni mucho menos desmoralizado como sostiene Bernabe, y la FMPR, sin recibir el dinero del descuento de cuotas, ha seguido denunciando las tropelías del patrono-gobierno, orientando y coordinando las luchas a nivel de la base del magisterio, obteniendo logros en la defensa del sistema de retiro, y realizando las movilizaciones nacionales, como la Marcha a Fortaleza del 16 de octubre, que los recursos económicos nos permiten. La FMPR no tiene el monopolio de la lucha magisterial, pero, para desgracia de los que quieren dirigir la lucha en paracaídas, sigue siendo el único instrumento de lucha del magisterio con capacidad de convocatoria y sólida vinculación al tejido social de ese importante sector de la clase trabajadora.
Nota al calce. Llama la atención de que la única lucha que el profesor tacha de desactivada, desmovilizada, etc., es casualmente, la magisterial. ¿Por qué no menciona otras luchas y organizaciones como las de energía eléctrica, acueductos, la universidad, la situación del profesorado, y “la lucha” de los conserjes de SPT y el gobierno central, donde pululan los sindicatos chupacuotas? Si la lucha magisterial está desactivada, ¿cómo están esos otros espacios de lucha?
Afirmar o creerse que la “unidad” de las “organizaciones magisteriales” es la clave para supuestamente reactivar la lucha del magisterio es desconocer la realidad de esa lucha y, peor aún, querer arrimar la sardina a su apagada brasa. ¿A qué organizaciones magisteriales se refiere Bernabe? Hablar de la unidad de las “organizaciones magisteriales” es quererle dar pasaporte de “organización” a grupos como Úndete y sobre todo a Educamos que tienen muy pocos miembros, no movilizan a nadie y sólo viven del odio y los ataques a la FMPR. La posición de Bernabe a favor de un frente de acción conjunta de las “organizaciones magisteriales” es realmente un subterfugio, muy mezquino por cierto, para colar a Educamos en ese frente y restarle el carácter de secta que la define. Educamos no puede sobrevivir por sí sólo, pues su trabajo es muy limitado o casi inexistente, por eso se ha pegado de la patronal ASOMA para poder sobresalir aunque sea al precio de lavarle la cara a ésta. Realmente le vendió el alma al diablo. Por eso cuando el profesor dice que la “unidad” con ASOMA no implica aceptar las posiciones patronales de ésta, sabe que está haciéndole burlas a la verdad. Educamos ya no critica a la patronal ASOMA ni por asomo porque si lo hace desinfla el salvavidas que lo mantiene a flote. Esa es una unidad sin principios. ASOMA, Úndete y Educamos juntos no son “la fuerza del magisterio” como alega Bernabe, son si acaso el junte del hambre y la miseria. Son una gran muestra de debilidad; ¿de cuándo acá la rémora le da fuerza a la ballena? Por más lejos que nade, la rémora sigue siendo un “parásito” que coge pon.
¿Dónde quedó “la fuerza del magisterio” durante el paro de agua de ASOMA? En el otro lado de la fuerza, en la debilidad y el fracaso. Y eso que contaban con el apoyo de boquilla de muchas organizaciones y hasta de la Federación Sindical Mundial (FSM). ¡Diache! Nunca un paro tan anunciado y tan auspiciado se había escocotado tan contundentemente. De paso, diré que el silencio de Bernabe sobre ese fracaso del paro de ASOMA parece deberse a no tener que reconocer que el primer acto de su frente unido también se escocotó. Debiera darles vergüenza que la Marcha a Fortaleza convocada por la Federación de Maestros, sin dinero y sin apoyo de los chupacuotas, movilizara más gente que el paro de embuste de la santa alianza ASOMA/Educamos/Úndete/AFL-CIO/SEIU/CPT/Frente de Camioneros/PPD/Coordinadora Sindical y FSM, etc. Bernabe: ¿vas a seguir insistiendo en el frente unido que va a hacia atrás, desune y le lava la careta patronal a ASOMA?
La afirmación de que “nada ayudaría más a reactivar al magisterio que la noticia” de la unidad de las organizaciones magisteriales para realizar campañas conjuntas contra las chárter y enfrentar al patrono, incide en la ignorancia sobre la realidad de la lucha magisterial. Incide a su vez en ver la “unidad” como si fuera el día de las madres y el día de reyes. ¿De dónde saca Bernabe sus categóricas afirmaciones? La patronal ASOMA, profesor, no realiza de ordinario ninguna campaña contra las chárter ni promueve ninguna lucha contra los abusos patronales. Los delegados de la ASOMA son los más patronales en las escuelas y por lo general, son los alcahuetes de los directores. Los miembros de base de ASOMA, con honrosas excepciones, son patronales, no luchan y rompen huelga a diestra y siniestra. Esa es la historia real de ASOMA en las escuelas, los deseos de Bernabe no cambian esa realidad, para lo único que sirven es para crear ilusiones y confundir a los ingenuos.
La noticia se regó: las organizaciones magisteriales se unirán al fin convocadas por arte de magia. Se jodió la potoroca. ¿Abrase visto cosa igual? Quedó clarito; lo importante para movilizar al magisterio a la lucha no es el trabajo de hormiga pacientemente realizado, las acciones colectivas como piquetes y otros tipos de protesta, la propaganda política y sindical, las reuniones y asambleas para elaborar propuestas y planes de lucha. No. Lo importante ahora es la NOTICIA de que las “Organizaciones magisteriales” se van a unir, sin la FMPR por supuesto. La superficialidad abruma.
Sería bueno averiguar quién le vendió a Bernabe la idea de que lo que más atesoran los maestros es la “unidad” entre las organizaciones magisteriales. La experiencia de cuatro décadas demuestra que la mayoría de los maestr@s que esperan la “noticia” de esa unidad, son los mismos que no están dispuestos a luchar y que utilizan esa exigencia para justificar su inactividad y falta de voluntad de lucha. Cualquiera que haya estado trabajando política y sindicalmente en el magisterio, aunque sea por un fin de semana, sabe que la “unidad de las organizaciones magisteriales” es el San Benito de los sectores más atrasados que quieren que otros luchen por ellos. Lo verdaderamente triste en este debate es que el profesor Bernabe se deje seducir por esos cantos de sirena, lo que me lleva a reiterar que lo hace principalmente para justificar el que dejen jugar a Educamos aunque sea como carga bates.
Vamos al terreno concreto. Durante los últimos cuarenta años (40) no ha sido la “unidad de las organizaciones magisteriales” el factor clave, ni siquiera un factor secundario, del desarrollo y avances de la lucha magisterial. El factor clave de esa lucha fue y sigue siendo la Federación de Maestros y, en contadas ocasiones, muy pocas, se realizaron actividades conjuntas con la ASOMA y la EPA. ¿Por qué fueron tan escasas las ocasiones en que se realizaron acciones conjuntas con la ASOMA y la EPA? Sencillamente, porque ambas organizaciones eran y siguen siendo patronales, y brazos políticos del PPD y el PNP. La EPA al igual que ASOMA sale del marasmo patronal solamente cuando su partido gana las elecciones. Son las dos caras de la política partidista en el Departamento. Esa característica es la razón principal de por qué el frente unido que Bernabe preconiza no es posible en el magisterio.
Insisto. La única organización que durante más de 40 años ha orientado, educado y movilizado al magisterio, a veces masivamente y otras menos, pero siempre militantemente representando el sindicalismo clasista, en defensa de los derechos del magisterio y la escuela pública, es la Federación de Maestros. Esa lucha ha tenido sus altas y sus bajas, como cuando la afiliación a la AFT desangraba los ingresos de la FMPR o el bajón del activismo sindical a raíz del logro de la representación exclusiva. El historial no deja lugar a dudas. Las grandes y pequeñas conquistas obtenidas por el magisterio han sido fruto, casi en su totalidad, de las luchas promovidas por la FMPR. Por lo tanto, el mejor instrumento o herramienta para seguir desarrollando la lucha magisterial en todas sus formas, es el desarrollo de la FMPR, no son los frentes unidos con el patrono disfrazado de cordero (ASOMA). La historia ratifica una y otra vez que lo que moviliza al magisterio y por tanto, lo que éste siempre necesita, es un instrumento de lucha militante, clasista e insobornable que confronte sin miedo al patrono-gobierno y defienda sus derechos hasta las últimas consecuencias.
Los más amplios sectores del magisterio conocen esa realidad. ¿Por qué ASOMA no aceptó la invitación de la FMPR a coordinar el Paro del 26 de agosto del 2010, teniendo 30 días para desarrollar el trabajo de movilización? ASOMA no está dispuesta a participar en ningún frente conjunto de acción militante con la FMPR porque no lo entiende necesario pues ASOMA no es una organización de lucha y sus principales objetivos y tareas no van dirigidas a ese propósito. Lo menos que le interesa es que la juntilla con la FMPR pueda contagiar a los pocos sectores militantes de ASOMA, sectores que por lo general se movilizan con la FMPR para molestia de ASOMA. Segundo: porque no lo entiende correcto. La ASOMA ve en la representación exclusiva una mina de oro que le ayudaría a enfrentar los problemas económicos de sus empresas. Y ve, a su vez, en la FMPR a su enemigo y principal obstáculo para poder lograr la representación exclusiva. Por eso llevó el caso de las desafiliaciones y le planteó al tribunal que le embargara las cuotas y el edificio a la FMPR, en un claro intento por eliminar la competencia destruyendo a la Federación de Maestros.
Cualquiera que no esté ciego puede ver que la lucha entre ASOMA y la FMPR es a muerte y no tiene tregua. Por eso a sabiendas de que la FMPR había convocado a una Marcha a Fortaleza para combatir las chárter, la privatización y las medidas represivas del gobierno-patrono, desde mediados de agosto, dos meses antes de su paro de embuste, en vez de apoyar nuestra actividad, decidió convocar un paro sin tiempo ni preparación con la complicidad de Úndete y Educamos. ¿Por qué no se unieron a nuestra marcha convocada dos meses antes? Resulta increíble que Bernabe le cuestione a la FMPR por qué no apoyó el paro mediático de ASOMA pero se trague la lengua y no diga nada sobre los que no quisieron apoyar la Marcha a Fortaleza que, dicho sea de paso, movilizó más gente que el supuesto paro. No le cursaron invitación a la FMPR para su sorpresivo paro y luego nos acusaron de desmovilizar.
Ese paro mediático además de antidemocrático, fue un invento de última hora, que tenía entre sus objetivos afectar la Marcha de la FMPR. No entiendo cómo si el problema principal del magisterio, según Bernabe, es la desmovilización y la inacción, la primera “acción conjunta” que realizan es la más radical, la que amerita mayores esfuerzos y recursos y mucha voluntad de parte del magisterio. Si uno quiere re-movilizar a sectores del magisterio no tira primero un paro, por el contrario elabora un plan de lucha que vaya de lo pequeño a lo grande hasta acumular la fuerza más contundente. Esa fue una acción voluntarista que trató de forzar el nivel de consciencia y movilización del magisterio para acomodarlo a la fecha de la “cumbre educativa” del gobierno. Pedirle de sopetón a miles de maestros que paren de trabajar y se movilicen a una actividad al Centro de Convenciones, porque una organización patronal quiso aprovechar la oportunidad para hacerle las relaciones públicas al PPD y lavarse la cara, es poco menos que una grave irresponsabilidad.
El profesor hace una confesión que me da la razón. “Torres debiera saber que, en todo caso, mis posiciones son afines a las de los compañeros que han impulsado la creación de Educamos.” Si algo tengo claro desde que comenzamos este debate es que la razón para los cambios de posición y las argumentaciones de Bernabe, tienen que ver con Educamos. Pero esas nuevas afinidades no deben ser obstáculo para no estar vigilante ante los peligros que acechan a la vera del camino cuando de algunos dirigentes de Educamos se trata. Cuando digo que la puerca es rubia es porque tengo los pelos en la mano. Yo los conozco mejor que el profesor, pues no sólo salieron de la FMPR, varios salieron además del MST. Y no salieron precisamente tirando flores, se fueron difamando, acusando viciosamente y con las garras repletas de odio y mentiras. Por eso, aunque a Bernabe le suene a “ceguera sectaria”, dije y sostengo que afuera se ven más bonitos. Fraternalmente le expreso al profesor mis deseos sinceros de que no tengan que pasar por lo que pasamos nosotros, pues integraron a su organización una píldora venenosa. Espero que no les pase como a la serpiente que se tragó al puercoespín; no podía digerirlo y cuando intentaba vomitarlo, se le clavaban las espinas, y murió de inanición.
Bernabe parece tener un ensote con la cantidad de votos que obtuvo la dirigente de Educamos en las elecciones internas de la FMPR, pues le gusta repetirlo. Ese punto es insustancial en este debate. Lo que sí es consustancial a esta discusión es que de esos miles de votos sólo una ínfima cantidad se integró a Educamos, entre otras cosas, porque después de las elecciones tuvieron la oportunidad de conocerlos en vivo y a todo color. Educamos es una agrupación sumamente pequeña, marginal, y rechazada por la mayoría de los federados y el magisterio. Yo no sé cuánto puede crecer, lo que veo es que se está reduciendo. Emilio Nieves y su grupo FUERTE junto con CNEUS, ahora Úndete, obtuvieron unos 12,000 votos en las elecciones del 2006 (el triple que Educamos) y cinco años después sólo tienen unos 40 miembros. ¿Le irá mejor a Educamos? Todo parece indicar que no. No es lo mismo lanzar lodo, difamar y destruir reputaciones, que la dura y monumental tarea de construir un sindicato magisterial que supere a la Federación de Maestros. La babilla no la venden en la botica.
Aunque me vi tentado, no puedo pasar por alto el que Bernabe reafirme su afinidad con los que “impulsaron la creación de Educamos.” ¿Afinidad total o parcial? ¿Esa afinidad incluye el apoyo a la campaña de difamaciones y ataques viciosos contra el liderato de la FMPR? ¿Incluye el apoyo a la agresión física al Presidente de la FMPR? Si eso es así la “distancia entre tú y yo, es cada día más grande”, como dice la ranchera mexicana. Es una fosa infranqueable entre el MAS y el MST. ¿Me equivoco? Es evidente que el profesor apoya el rompimiento de Educamos con la FMPR y la creación de un nuevo sindicato. Si uno cree que se debe crear un sindicato magisterial que sustituya a la FMPR en vez de dar la lucha interna para transformarla en el sindicato auténtico neto y maravilloso que uno quiere, es porque piensa que la FMPR no sirve e incluso no debe existir. ¿Voy bien? Por lo tanto, las críticas de Bernabe al liderato de la FMPR están claramente motivadas por la defensa de su criaturita sindical. Como hemos señalado antes, sus ataques, realmente tienen poco que ver con el fortalecimiento de la lucha magisterial. Bernabe me dirá, ipso facto: ¿qué gano con ser sectario? Sencillo. Echarle guindas a la pavita de Educamos para ver si le puedes dar respiración artificial confundiendo a alguna gente. Tanto negar y negar para terminar negando que negó.
Me asalta una pregunta: ¿en las uniones chupacuotas, algunas asesoradas por abogados del MAS, también van a organizar grupos divisionistas que cojan la brusca para crear “sindicatos de verdad”? En esas uniones aliadas del MAS no existe democracia de ninguna clase, son empresas sindicales y venden a sus matrículas al mejor postor, pero son las que pagan las igualas abogadiles. ¿Contésteme alguien? La nueva política del MAS de romper con los sindicatos y organizar uniones nuevas ¿aplica sólo a la Federación de Maestros? ¿Qué dirían Lenin y Trotsky sobre eso? “Huele a peje maruca.”
La forma peculiar de Bernabe echar maldiciones sobre el MST, no me asusta, pero me está preocupando. Ya no sólo es el profesor, ahora me tiró con toda la autoridad de Trotsky, y esas son palabras mayores. “Trotsky insistió en la necesidad de proponer un frente unido a todas las organizaciones de los trabajadores, independientemente de su liderato.”, acotó el profesor. Moraleja: en Alemania no le hicieron caso a Trotsky, no rectificaron y chuculúm. En Puerto Rico Hugo Delgado y yo no le hacemos caso a las maldiciones de Bernabe y si no rectificamos, “la lengua se nos hará chicharrón.” Desde el primer artículo del profesor lo veía venir, me decía a mí mismo, esto huele al Frente Auténtico Neto y Maravilloso, fórmula universal del trotskismo mundial. “Pay atention, please”: frente unido de todas las organizaciones. Si falta una sola, estamos jodíos compay, tienen que ser todas. Cocine a gusto, pero por la receta. Ni Bertita Cabanillas o Carmen Ginorio podrían plantearlo con tanta certeza.
Pero como decía la Guarachera de Oriente: “debajo de la cama está el guabá.” Detrás o debajo de la posición frenteunidista, receta infalible, de Bernabe se percibe un fuerte hedor a renuncia a la construcción de un sindicalismo clasista que a la misma vez que defiende los intereses inmediatos o reivindicativos de los trabajadores, eduque para la lucha de clases, para el combate por el socialismo. Esa actitud, reforzada por el sectarismo, es la única explicación a las tribulaciones de un dirigente del MAS ofuscado por lograr la unidad con los chupacuotas, incluyendo a la patronal ASOMA, mientras nos dice que “sus posiciones son afines a las de los compañeros” que pretendieron dividir a la FMPR y se fueron hacia donde el grillo esconde la manteca. Frenética unidad con los chupacuotas, rompimiento con la Federación. Nada más con el testigo.
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