Otra victoria estudiantil
Obligan Junta de Síndicos de UPR a negociar

Redacción
Bandera Roja
Los estudiantes dieron en la noche del miércoles 9 de junio una muestra más de que la administración de la Universidad de Puerto Rico (UPR) solo entiende a base de presión y lucha militante. Después de romper las negociaciones y señalar que no se reunirían más hasta que se abran los portones, las autoridades tuvieron que firmar un acuerdo donde acceden a reunirse este viernes 11 de junio. Cinco miembros del Comité Negociador Nacional que representa a los huelguistas realizaron un acto de desobediencia civil y cientos de estudiantes se movilizaron a los predios del Jardín Botánico donde ubican las oficinas de la presidencia de la UPR para lograr disuadirlos.
En horas de la tarde los representantes de los estudiantes acudieron a las oficinas del Presidente de la UPR a presentar una propuesta que resolvería el conflicto que alcanza ya los 50 días. José Ramón De La Torre y la Junta de Síndicos respondió levantándose de la mesa de negociaciones. “Nada se va a negociar con los portones cerrados”, dijo el presidente de la UPR en su acostumbrado tono arrogante.
Violando los compromisos de que no se emplazaría a los miembros del Comité Negociador de los estudiantes, al lugar se personaron dos emplazadores que le entregaron la citación a Arturo Ríos Escribano y Aníbal Núñez. Estos calificaron el acto cobarde cómo “una emboscada”.
Ante la actitud intransigente de los funcionarios de la UPR, cinco miembros del Comité Negociador de los estudiantes decidieron permanecer en el lugar en un acto de desobediencia civil hasta que la Junta de Síndicos y el Presidente de la Universidad les dieran una nueva fecha para reunirse a negociar.
Los estudiantes que realizaron el acto de desobediencia civil fueron Carlos Zayas, de Humacao; Emmanuel Vázquez, de Cayey; Alberto Rodríguez, Coraly León y Tamara Miranda, todos de Mayagüez. Coraly León es miembro de la Unión de Juventudes Socialistas (UJS-MST).
Ante los acontecimientos se hizo un llamado a acudir al Jardín Botánico a respaldar a los desobedientes civiles. Cientos de estudiantes entraron a los predios donde radican las oficinas de la Presidencia y otros tantos, junto a padres y trabajadores, se mantuvieron afuera presionando. La arrogancia del José Ramón De La Torre y la Presidenta de la Junta de Síndicos Ygri Rivera pronto se transformo en cobardía. Las canillas podían escucharse tintinear.
Los jerarcas universitarios pretendieron reclamar que se sentían “secuestrados“. En un momento De La Torre indicó que no saldría porque temía por su integridad física. A través de los distintos reportajes se pudo comprobar que los reclamos de “secuestro” no pasaban de ser otra de las muchas mentiras de los funcionarios.
En un momento la situación se puso tensa y la Fuerza de Choque lanzó gas pimienta y agredió a los manifestantes frente al lugar.
Pero los estudiantes, padres y trabajadores que se movilizaron al lugar mantuvieron la presión y poco después de las 10:00 de la noche se alcanzo un acuerdo. El viernes 11 de junio a las 2:00 de la tarde el Comité Negociador Nacional y la administración universitaria se volverá a reunir con el fin de buscar las alternativas para abrir la Universidad.
En cuestión de horas los estudiantes demostraron que si la administración se ha sentado a negociar ha sido gracias a la huelga y la paralización del sistema universitario. Después de que los administradores dieron por concluidas las negociaciones tuvieron que tragarse sus palabras ante la militancia de los estudiantes.
Ha quedado claro. Si los estudiantes quieren ganar en este proceso tienen que acumular fuerzas y mantener la presión sobre el gobierno y las autoridades de la UPR. Ellos solo entienden el lenguaje de la fuerza.
Por eso, en lo que resta del proceso para buscar una salida al conflicto hay que mantenerse “a Dios rogando y con el mazo dando”. Que el gobierno y la administración de la UPR sepa que detrás de la gente que negocia esta la voluntad mayoritaria de los estudiantes y que no se le sacará el puño de encima.
Los estudiantes han diseñado un plan sencillo para abrir los recintos de la UPR y reanudar las clases. Que se firmen los acuerdos alcanzados enmendando la certificación 98 y certificando que no habrá privatización de ninguno de los recintos. Que no se aplique en agosto la llamada “cuota” y se discuta su aplicación con los portones abiertos y que no se apliquen medidas disciplinarias sumarias contra los estudiantes que han participado en la huelga.
La administración universitaria y el gobierno tienen en sus manos la solución de este conflicto. Habrá que ver si entran en razón o les falta recibir mas piñazos.
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