El independentismo ante los retos de la historia

Los nuevos soberanistas

Lun, 2010-04-19 09:02
Foto por:tomada del internet
Guillermo Rojas
Comunista independiente

Desde los tiempos del desaparecido Partido Socialista Puertorriqueño, sustancialmente el PSP de 1976 en adelante, en la política puertorriqueña se viene hablando de las alianzas de sectores de izquierda con los llamados soberanistas que militan en el Partido Popular Democrático. De hecho, hay sectores de izquierda que han profundizado relaciones políticas con ese sector invitándolos a sus asambleas o congresos.
Ya para finales de la década de los setenta la dirigencia del extinto PSP (Juan Mari Bras y Carlos Gallisá) asistió a reuniones con Rafael Hernández Colón y Ricardo Alarcón, para ese entonces embajador del gobierno cubano a la ONU, para dialogar sobre el estatus de Puerto Rico en donde se acarició la idea de plantear la descolonización vía un ELA culminado, un estatus con mayores poderes, una República Asociada o Libre Asociación, o la evolución del ELA a un estado con poderes soberanos. Ante la coyuntura de crisis económica de los años ochenta y las respuestas agresivas del gobierno colonial de Carlos Romero Barceló a los sectores populares y a la izquierda organizada de ese entonces, el PSP levanta una campaña electoral titulada Todo el pueblo contra Romero. De ello resultó que miles de independentistas y socialistas comenzaron a ver al Partido Popular Democrático como la alternativa electoral contra el PNP.

No es la primera vez en la historia contemporánea puertorriqueña que este fenómeno se expresa. Ya para los años cuarenta miles de independentistas y comunistas prestaron su militancia y su apoyo al Partido Popular Democrático y es por todos conocidos el desenlace de ese romance. Hoy los líderes ´´soberanistas´´ del PPD se han encargado de aclarar que de la soberanía de la que ellos hablan no tiene nada que ver con la independencia. Entonces los términos y los conceptos adquieren una cualidad elástica y unas ´´nuevas´´ interpretaciones que revisten el más profundo oportunismo político monitoreado tanto por los soberanistas del PPD como los independentistas que han adquirido espacios en los medios corporativos de producción de opinión o los medios de difusión masiva (la radio, la prensa y la TV). Parecería que una nueva campaña electoral se viene gestando, Todo el pueblo contra Fortuño para nutrir de votos independentistas al PPD.

El problema con el melonismo es que se ha convertido en el ropaje de independentistas que ya son electores del PPD y que buscan sabotear todo camino hacia la constitución de la república de Puerto Rico. El otro elemento es que esa vuelta del romance de los cuarenta entre el PPD y los melones ha significado la derechización del independentismo. Independentistas endosaron las políticas neoliberales del gobernador colonial Lic. Aníbal Acevedo Vilá. Vimos como profesoras universitarias y ex líderes independentistas, convertidos en porristas del PPD, arremetieron contra los maestros en huelgas. Vimos como líderes sindicales formados en un pasado como socialistas en el extinto PSP marcharon y llevaron a sus matrículas a apoyar la aprobación del IVU que significó una baja salarial para la clase trabajadora. La agresión permanente del gobierno de Acevedo Vilá contra sindicatos como la UIA y la UTIER fue endosada por los porristas del PPD en los medios corporativos fabricadores de opinión pública.
De forma paralela mientras el antiguo romance revive, hay líderes ´´soberanistas´´ articulados en algo llamado Instituto Soberanista Puertorriqueño como Ángel Collado Schwarz, Silverio Pérez, Ché Paraliticci, José Rivera Santana, entre otros, que van educando al pueblo hacia la soberanía que no es sinónimo de independencia. Se articulan frentes como Todo Puerto Rico por Puerto Rico para ir endosando de una forma prolongada un apoyo electoral al PPD en las próximas elecciones. De hecho, la gran causa de Todo Puerto Rico por Puerto Rico era generar una oposición a los despidos de empleados públicos. Líderes religiosos y sindicales (sobre todo de la imperialista AFL-CIO) comenzaron las denuncias hasta que realizan algo que llamaron Paro del Pueblo que no fue otra cosa que una marcha glorificada. Las mercancías siguieron entrando por los puertos y continuaron su circulación normal sin ninguna interrupción, fuimos a marchar contra los despidos y escuchamos a Wilda Rodríguez regañando a la clase trabajadora por haber votado en contra de Aníbal Acevedo Vilá. La premisa del romance revivido es que el reto de la historia es derrotar a Fortuño. Antes cuando existía una izquierda revolucionaria el reto de la historia era la constitución de la república de Puerto Rico. Los tiempos cambian.

Con el romance revivido también se articula todo un discurso a tono con el nuevo encuentro de los viejos amantes. Ya para algunos sectores socialistas conceptos como empresa pública y soberanía pública son sinónimos de socialización de las empresas en manos de los trabajadores y de independencia. Los tiempos cambian. Ante la incapacidad política de poder emprender un proyecto histórico los independentistas se agarran a la propuesta de Nuevo País enunciada por el General de la Guardia Nacional de los Estados Unidos en Puerto Rico y alcalde colonial de la ciudad de Caguas, Willie Miranda Marín.

A tono con todo ese proceso hay que comenzar a limpiar la imagen histórica del principal promotor del colonialismo norteamericano en la isla, Luis Muñoz Marín. Resulta que Luis Muñoz Marín es casi marxista en sus últimos planteamientos, según algunos escritos de los últimos tiempos, y al asesino de Pedro Albizu Campos ahora tenemos que tenerle pena por sus angustias de sus últimos días. Ahora tenemos que reconstruir a Luis Muñoz Marín independentista y casi socialista. Se tiene que tener una imagen cómoda del dirigente del PPD para poder justificar el acercamiento al llamado soberanismo de los actuales dirigentes del partido creado por Muñoz Marín. Se ha ido cuajando una visión de la historia de borrón y cuenta nueva, una visión oportunista de la historia.

El ´´soberanismo´´ del PPD se ha ido colando en muchos fragmentos del movimiento independentista orientándolo hacia la derecha. Hacia una visión socialdemócrata en la práctica en donde se enarbola una fraseología radical pero se termina actuando como un buen socialdemócrata posibilista en la más exquisita tradición colonial puertorriqueña. Lo tiempos cambian. Lenin diría ´´peor para los tiempos´´, sin embargo su olvido se ha ido profundizando al igual que el olvido de los escritos de Pedro Albizu Campos.

El ´´soberanismo´´ parece ser una propuesta monitoreada desde el Congreso de la nación que nos ha sometido por más de un siglo. El descalabro de la izquierda revolucionaria ha llevado a muchos fragmentos del movimiento independentista y socialista a acercarse a la propuesta monitoreada por el imperio e ir adaptándose a la misma. Dicho acercamiento ha tenido el efecto de la derechización de algunos fragmentos independentistas y la socialdemocratización de sectores del socialismo radical. El descalabro de la izquierda revolucionaria ha tenido como efecto una mayor colonización del movimiento independentista en su conjunto. Ya no hay diferencias sustanciales entre los enunciados de un comentarista, fabricador de opinión pública, como Néstor Duprey y Carlos Gallisá o Julio Mugiente (también fabricadores del consenso soberanista).

Como los tiempos han cambiado el porrismo independentista seguirá diseminando el consenso soberanista y la mayoría de los independentistas terminaran votando por el PPD, cumpliendo con el reto de la historia que es derrotar el gobierno de Fortuño.