El criminal es Labatud no la juventud

Jóvenes defienden dignidad del independentismo

Lun, 2006-06-26 20:00
Ricardo Santos Ortíz
Bandera Roja

Puerto Rico fue testigo de el vergonzoso reconocimiento que le otorgo la legislatura al asesino Julito Labatud. En nuestras conciencias está claro que fue un bochorno el ver a la legisladora Jennifer Gonzáles no poder explicar que cosas ha hecho este espécimen para merecerse tal reconocimiento. También recordamos como a un grupo de personas se le impidió a la fuerza la entrada al Capitolio. Querían que el reconocimiento se efectuara al margen de los miles de manifestantes que se conglomeraron frente a la legislatura repudiando el acto y clamando por el enjuiciamiento de Labatud para que pague por el asesinato del líder socialista Carlos Muñiz Varela.

Tanto la afrenta de los legisladores como el servilismo de la Policía que se prestó para impedir la entrada de ciudadanos a la “casa de las leyes” fueron la gota que colmó la paciencia de los y las manifestantes que demostraron su indignación contundentemente. Las paredes del Capitolio temblaron. En mucho tiempo no se respiró tanta vergüenza dentro de la cueva de ladrones.

La Policía y fiscalía alentados por el gobernador de turno comenzaron inmediatamente una casería de brujas para llevarse enrredaos a personas identificadas como lideres estudiantiles y de otras luchas sociales. Mientras no se investigan casos de asesinato como el de Muñiz Varela, se gastan recursos exagerados para investigar alegados delitos menores que se limitan a cristales rotos y otras cosas materiales de poca monta. ¿Quién entiende las prioridades en este país?

Al momento de redactar esta información la fiscalía no ha emitido acusaciones contra ninguna persona relacionado a los hechos ocurridos en el Capitolio. Sin embargo, es evidente como han estado en una campaña para filtrar a la prensa nombres y fotos para ir creando una opinión publica en contra de los compañeros de lucha que se presentan. Esto es demostrativo de que contra estas personas tienen casos débiles o simplemente no tienen nada. Pero esta acción de comenzar a juzgar en la prensa a personas que aún no han sido acusadas es un acto repudiable desde cualquier óptica. La pelea sucia del gobierno para con nuestros compañeros debe ser repudiada. Si tienen casos contra ellos, pues que acusen y que se ventilen los procesos. Si le temen a que un jurado respalde los actos de vergüenza y dignidad que ocurrieron en el Capitolio, pues mala de ellos…