No compres El Nuevo Día y Primera Hora

Detengamos la campaña de desprestigio contra los maestros

Mar, 2007-09-18 20:00
Sebastián Urrutia González
Colaboración

En días recientes hemos sido testigos de cómo los principales medios de comunicación del país han arremetido contra el magisterio, especialmente contra la comunidad escolar que se encuentran luchando por su escuela en Utuado. Esta campaña mediática, que ha sido orquestada y dirigida por El Nuevo Día y Primera Hora, tiene como propósito ideológico de clase, el descabezar cualquier intento de movilización futura de un sector que está hastiado de tanto atropello y abuso del gobierno patrono. Los dos periódicos, los de mayor circulación en el país, asumen una posición totalmente parcializada, con una línea editorial claramente antisindical y en repudio a todo lo que huela a militancia o a lucha de clases de los trabajadores del país.
El Nuevo Día y Primera Hora son las minitas de oro de los Ferré Rangel, o sea, la claque adinerada del país. El Nuevo Día es el instrumento para hacer política, manipular la opinión pública y posicionarse como clase dominante ante los sucesos que acontecen en el país. Sabemos que este sector, que actualmente monopoliza la información, tiene importantes acciones en el Banco Popular, el verdugo de las privatizaciones y el que vampiriza los recursos públicos del pueblo trabajador. Sabemos también que los Ferre Rangel tienen los ojos puestos en la privatización de las escuelas a través de las escuelas "charter"
En los días que antecedieron el voto de huelga aprobado en la asamblea de delegados de la FMPR, estas dos empresas se dedicaron a bombardear ideológicamente y a presionar el botón del pánico en la población para sembrar el temor dentro de las filas de los delegados de la Federación y tratar de incidir en lo que allí sucediese. Para sorpresa de estos magnates de la comunicación, la matrícula no se amilanó y el intento de evitar el voto de huelga fracasó. El magisterio hizo muestra de fortaleza y de dignidad ante la cantidad de mentiras emitidas por los Ferré Rangel al país. En el contexto donde la crisis económica comienza a agudizarse y las contradicciones entre los ricos y trabajadores son cada vez más palpables su línea editorial y perspectivas no van al tono con la realidad. El Nuevo Día y Primera Hora son una maquinaria propagandística al servicio del gobierno patrono y la empresa privada.
Los medios de comunicación juegan un papel importante en un momento donde el gobierno y los patronos pretenden aplastar las luchas de los trabajadores.. El Nuevo Día y Primera Hora se han pronunciadoen contra de cualquier cosa que le afecte sus ganancias y los intereses de la clase capitalista. Una huelga o cualquiera manifestación que ejerza el magisterio y amenace los intereses de esta gente colmada de privilegios será "inaceptable" para ellos.La prensa al servicio de los ricos va a hacer todo lo que esté a su alcance para evitar el proceso de los maestros y para darle la estocada final a cualquier manifestación de vergüenza, militancia y voluntad de lucha que exista en el país. La ofensiva mediática no se ha detenido luego de aprobado el voto de huelga, y están tratando de crear un clima de caos y confusión en todo el país y principalmente en la base del magisterio. Ante esto, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Hay que enviarle un mensaje firme a esta elite. Ya comenzó la contienda, pongamos freno a la campaña de desprestigio contra el magisterio. Debemos hacer un llamado a no comprar los periódicos de los Ferré Rangel pues han tomado partido a favor de los grandes intereses y contra los trabajadores.
El Nuevo Día y Primera Hora
Instrumentos del gobierno y los patronos
¡No compres El Nuevo Día!