La autodefensa como derecho

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Sáb, 2000-01-29 20:00
Luis Ángel Torres Torres
Movimiento Socialista de Trabajadores (MST)

Las acciones de desobediencia civil han sido clave en la lucha de Vieques y de todo Puerto Rico por sacar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de esa isla municipio. Los campamentos que desaf?an a la Marina en la zona de tiro han recibido el apoyo de los más amplios sectores del pueblo desde organizaciones c?vicas, políticas, culturales, sindicales hasta las distintas denominaciones religiosas. Ese abrumador apoyo marca un hecho de singular importancia en nuestra historia.
Cuando la gente apoya la desobediencia civil en Vieques está apoyando la violación de una disposición federal que establece que los puertorriqueños no podemos entrar a territorio ocupado por la Marina y mejor a?n, está apoyando que los manifestantes interrumpan las maniobras militares como mecanismo para presionar la salida de la Marina de la isla de Vieques. El pueblo ha captado y ha hecho suyo el mensaje de que la injusta situación a que la Marina ha sometido al pueblo de Vieques no se puede permitir. La desobediencia civil es, por tanto, un imperativo moral para hacerle justicia a los viequenses.
Ese gran apoyo a este m?todo de lucha es lo que ha logrado que las maniobras de la Marina se hayan suspendido durante ocho meses y que el portaviones Eisenhower haya sido desviado hacia otro lugar. Ese hecho constituye una victoria parcial de mucha relevancia. Agraciadamente, ese proceso de lucha transcurre, hasta el momento, más o menos pac?ficamente. Sin embargo, algunos sectores equivocadamente han pretendido identificar la desobediencia civil con militancia pac?fica como si esa fuera la ?nica forma de expresi?n de ese m?todo de lucha. Pierden de vista que existen distintas visiones sobre la desobediencia civil y que este m?todo puede adquirir diversas caracter?sticas según las circunstancias en que se utilice. En ese sentido, la desobediencia civil no es pac?fica ni violenta; en unas cirscuntancias uno puede reaccionar pac?ficamente, pero en otras uno puede hacer uso del derecho a la autodefensa.
En ese contexto, debemos ser cuidadosos al traer ejemplos históricos para tratar de justificar la desobediencia civil pac?fica. En la India es cierto que Ghandi utilizó la desobediencia pac?fica como filosof?a de vida, pero no es menos cierto que muchos de sus seguidores y sectores del pueblo utilizaron la desobediencia civil recurriendo a la autodefensa e incluso a la defensa armada. Lo mismo puede se?alarse en el caso de Martin Luther King en los Estados Unidos quien reivindicó la militancia pac?fica como forma de lucha. Pero distintos sectores del movimiento negro por los derechos civiles que tomaron parte en las acciones de desobediencia civil también hicieron uso de la autodefensa, como las Panteras Negras, los musulmanes negros, así como los Young Lords y el movimiento estudiantil.
El mejor ejemplo de la naturaleza din?mica de los m?todos de lucha asociados a la desobediencia civil lo vimos en la situación surgida frente a los portones del Campamento Garc?a donde una acción originalmente pac?fica llevó a una actividad militante que estuvo a punto de llegar a la confrontaci?n cuando los manifestantes decidieron cerrar los portones con candados. La indignaci?n del pueblo ante la tomadura de pelo de la decisión del Presidente se canalizó efectivamente a través del cierre de los portones d?ndole un car?cter ofensivo a la desobediencia civil. Si la policía hubiese arremetido violentamente contra los manifestantes para tratar de abrir los portones la autodefensa hubiese estado más que justificada.
Lo otro que nadie debe perder de vista es el car?cter del enemigo al cual nos estamos enfrentando: la Marina de Guerra no es un grupo c?vico ni una orden de hermanitas de la caridad. La Marina es una maquinaria de guerra, un instrumento de muerte y represión que ha bombardeado y destruido el ambiente en la isla de Vieques durante más de medio siglo. Esa misma Marina ha invadido a países hermanos(República Dominicana, Panamá, entre otros) ha masacrado poblaciones como en Vietnam e incluso, se le acusar de conspirar para asesinar al presidente Kennedy. A ese cuerpo militar criminal y sanguinario es que el pueblo de Vieques se está enfrentando. Sabemos que al igual que en el pasado ejercerá toda la presi?n de que son capaces, incluyendo la violencia, para tratar de quedarse en Vieques. No podemos olvidar que en 1980, ante la creciente lucha del pueblo viequense, el oficial de la Marina, Alex La Cerda, fue arrestado y acusado de poner una bomba en el Colegio de Abogados y de conspirar para asesinar a luchadores contra la Marina.
Igualmente incorrecto sería pensar que la policía de Puerto Rico va a asumir un papel neutral en el conflicto con la Marina. Tanto el gobernador como el superintendente han dicho con claridad que la policía va a intervenir para garantizar el acceso a las facilidades federales en caso de que surjan acciones de desobediencia civil en la isla grande. Eso quiere decir que van a intervenir a favor de la Marina, ni más ni menos, como lo hiciera la Fuerza de Choque durante las protestas contra la presencia del buque en el muelle de San Juan durante el verano. Por eso Toledo no ha parado en su campaña de histeria contra los supuestos "agitadores" que no son otros que compañeros del Frente Socialista. Lo triste de esta situación es que algunos dirigentes independentistas, se han prestado para reunirse con Toledo olvidando que este se?or fue quien dirigió la represión contra los trabajadores durante la Huelga del Pueblo y que como agente del FBI es un enemigo de los independentistas.
Ante el historial de violencia y de acciones ilegales de la Marina y el car?cter represivo de la policía, sería ingenuo pretender que los que luchamos contra ese monstruo militar tan poderoso recurramos solamente a las acciones pac?ficas y reneguemos de nuestro leg?timo derecho a la autodefensa personal y al derecho a contestar la violencia opresora con la violencia de los oprimidos. Los sectores del pueblo que luchamos contra la presencia y abusos de la marina en Vieques debemos estar conscientes de que para sacar a la Marina habrá que utilizar todas las formas de lucha necesarias sin pretender imponerle a nadie los m?todos que debe utilizar. De esa diversidad de concepciones y estrategias de lucha saldrá la victoria del pueblo de Vieques y la derrota de la Marina de Guerra de los EE.UU.