¡A la asamblea constituyente colonial, no!

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Mié, 2003-07-09 20:00
Jorge Farinacci
Frente Socialista

El retiro de José Alfredo Hernández Mayoral como candidato a la gobernación por el Partido Popular le ha dado un rudo golpe a los sectores independentistas que basan su estrategia de lucha en priorizar en la conformación de una Asamblea Constituyente dirigida a descolonizar a Puerto Rico. Este golpe es un ejemplo más de que el depender del Partido Popular para el éxito o fracaso de una estrategia de lucha por nuestra soberanía es un error muy grande.
Mientras la gran mayoría de la militancia independentista de Puerto Rico se envuelve activamente en las más importantes luchas que lleva a cabo nuestro pueblo para mejorar sus condiciones de vida, un sector del independentismo promueve como agenda principal un proceso de "asamblea constituyente" con el objetivo "de descolonizar a Puerto Rico". En estas luchas en que se ha envuelto la militancia de nuestro movimiento se ha contado con el apoyo o simpatía de grandes sectores de nuestra sociedad.
Las luchas contra la privatización y la huelga del pueblo, la lucha por sacar a la Marina de Vieques y diversas jornadas reivindicativas de los trabajadores, estudiantes, mujeres y otros sectores oprimidos son ejemplos de este envolvimiento. Poco a poco el esfuerzo de esas luchas aparentemente dispersas ha ido cobrando fruto. Se manifiestan dichos frutos en el desarrollo del nivel de conciencia nacional y de clase en amplios sectores del pueblo y también en el paulatino desarrollo y fortalecimiento de las organizaciones políticas que hacen suyas estas luchas. También se ha notado el efecto de estos procesos de lucha en la percepción del pueblo sobre el significado de la relación colonial impuesta por el imperialismo norteamericano.
No hay duda de que durante estos últimos años los sectores independentistas y socialistas se han fortalecido políticamente y su peso específico en el quehacer político del país ha ido en aumento, aunque reconocemos que este fortalecimiento en términos de influencia en el país no se ha reflejado de la misma manera en el desarrollo organizativo de estos sectores. La crisis político organizativa del independentismo nos plantea un reto estratégico. Si no se fortalecen las organizaciones de lucha los avances obtenidos pueden perderse. Si priorizamos en el desarrollo y fortalecimiento de nuestras organizaciones podremos avanzar en nuestros objetivos de manera más profunda y acelerada. El pobre trabajo organizativo que caracteriza al independentismo progresista y socialista es el obstáculo principal para que frente a las condiciones políticas económicas y sociales que vivimos todavía no nos constituyamos en una fuerza política poderosa en Puerto Rico.
La influencia del independentismo progresista en nuestra sociedad se ha movido de una marginal a una de mayor presencia en algunas capas de nuestra sociedad, principalmente entre los trabajadores, los estudiantes y sectores profesionales. Este avance ha sido el producto del trabajo incesante de los militantes de todas las organizaciones independentistas y socialistas y de los que no están afiliados a ninguna de éstas. Este proceso no debe abortarse con lanzarse a estériles discusiones sobre el status al margen del pueblo como pasaría si seguimos insistiendo en que se aprueben proyectos coloniales con el ropaje de procesos descolonizadores tal y como los que están presentados hoy en la Camara de Representantes y en el Senado de Puerto Rico.
No obstante este avance en estas áreas todavía las fuerzas políticas, que amparadas en el apoyo del imperio defienden políticas coloniales, mantienen una hegemonía sobre la gran mayoría del país. El proceso de romper la hegemonía de los partidos colonialistas y anexionistas ha ido tomando fuerza pero todavía se encuentra en sus comienzos.
A nuestro juicio la organización del pueblo en defensa de sus causas, el fortalecimiento de la conciencia social y nacional de estos y el desarrollo de organizaciones políticas del pueblo tiene que seguir siendo la prioridad de nuestro movimiento.
Durante varios años y desde foros cívicos, dirigentes importantes del independentismo como Juan Mari Bras y Noel Colón Martínez han apoyado el concepto de una "asamblea constituyente" como el mecanismo procesal idóneo para resolver el problema colonial de Puerto Rico. Desde hace dos años para aca, el Partido Independentista acogió este planteamiento al cual se habían opuesto por muchos años. En esa idea han contado con el apoyo de algunos intelectuales de la izquierda del Partido Popular y con uno que otro abogado anexionista. Tanto el Partido Independentista Puertorriqueño, como el Congreso Nacional Hostosiano aprobaron una resolución en apoyo a este mecanismo como la manera de lograr la descolonización del país. En el Congreso Nacional Hostosiano esta determinación se aprobó con la oposición decidida de la izquierda de esa organización quienes en su mayoría tuvieron que retirarse del Congreso Nacional Hostosiano cuando la cúpula de esta organización impulsó el convertirse en organización política dejando afuera a organizaciones políticas y a sectores socialistas y de izquierda del país. El efecto de esto ha sido un debilitamiento evidente del Congreso Nacional Hostosiano que se manifiesta en la escaza asistencia a sus últimas dos asambleas y en su disminuido poder de convocatoria en la calle frente a la fuerza emergente del Frente Socialista. El debilitamiento del Congreso Nacional Hostosiano afecta grandemente el trabajo del independentismo progresista ya que es uno de los pocos proyectos organizativos que venía avanzando en su influencia política a nivel nacional.
No hay duda de que los sectores que impulsan una asamblea constituyente en esta coyuntura política desde la perspectiva independentista tienden a debilitarse como potencial fuerza revolucionaria por su cercanía al Partido Popular y por su deseo de formar parte e inclusive ser portavoces de la llamada "sociedad civil".
Nosotros nos oponemos a este nuevo camino por los siguientes fundamentos y sin que esto signifique una oposición de principios de principios a una "asamblea constituyente". Por el contrario probablemente este será el mecanismo mediante el cual nuestro pueblo se organice en una sociedad libre luego de la derrota del colonialismo. El problema estriba en que el planteamiento de constituyente que hoy se maneja tanto por el PIP como por el CNH no son más que otros refritos de los plebiscitos coloniales que se llevan a cabo en Puerto Rico periódicamente. El concepto actual parte de la premisa de "fracasos electorales y de lucha armada en Puerto Rico" y que las diversas fuerzas políticas del país, incluyendo las coloniales y anexionistas pueden ponerse de acuerdo en hacerle reclamos descolonizadores a los norteamericanos cuando se constituyan en asamblea. Este análisis parte de la premisa de que las fuerzas políticas del país son todas patrióticas y no responden a intereses económicos y de clase. En este análisis no se contesta el cómo se va a cambiar la correlación de fuerza en el país con un ejercicio jurídico que no trastoca la hegemonía ideológica de los sectores pro imperialistas y capitalistas en Puerto Rico. Este análisis no contesta el planteamiento de cual es la base política sobre la cual se invita a la participación del sector anexionista si no se le garantiza a este el que su alternativa de status pueda triunfar. El hecho de invitar, como se hace al anexionismo, a participar en este proceso equivale sin duda alguna a un reconocimiento de la legitimidad de la anexión como salida al coloniaje. No hay manera de involucrar al anexionismo en un proyecto de "asamblea constituyente" sin una aceptación previa de que su alternativa política es viable dentro del proceso. Eso no es aceptable para un sector importante del independentismo puertorriqueño.
Por otro lado esta concepción, la cual parte de la aceptación de un proceso descolonizador dentro de la colonia, no atiende el planteamiento de cual es el proyecto de independencia que estaría sujeto a debate. ¿Se trata de un proyecto de un sector soberanista de la burguesía criolla? ¿Se trata de un proyecto que no se basa en la visión de una república al servicio de los trabajadores? ¿Se trata de un proceso que mediatiza la lucha por la independencia de Puerto Rico a una salida intermedia en consenso con la burguesía y el imperialismo? En este momento las contestaciones a este interrogante no son favorables a los intereses de la clase obrera.
Para nosotros en este momento no se deben fomentar ilusiones falsas al pueblo trabajador con proceso que no le sirven para nada. Es importante seguir el trabajo duro y difícil de organizar las fuerzas que puedan dar al traste con las estructuras coloniales en Puerto Rico y que permitan la construcción de una sociedad justa y en beneficio de las grandes mayorías trabajadoras del país. En ese camino es que debemos continuar sin hacer concesiones de tipo alguno ni a la burguesía, ni al imperialismo y no entrar en procesos que solo tienen efectos divisionistas e ilusionistas en nuestra lucha.
La recién celebrada XII Asamblea del Frente Socialista aprobó una resolución de oposición a los proyectos de "asamblea del pueblo sobre status". La asamblea acordó que la forma y manera en que se articule esta oposición y las propuestas que tenga a bien hacer el Frente Socialista serán objeto de análisis discusión y debate durante los próximos meses. El objetivo de este artículo es adelantar algunas opiniones sobre como debemos articular nuestro planteamiento.
La independencia de Puerto Rico se logrará y será beneficiosa para el país cuando el pueblo trabajador organizado políticamente tenga la fuerza para hacer valer sus posiciones en una "asamblea constituyente" soberana y revolucionaria.

Asamblea Constituyente

Solo quisiera comentar que uno de los problemas del movimiento independentista en la Isla es la incapacidad de unir filas detras de un mismo movimiento para lograr presentar un frente solido unido en vez de diferentes movivmientos que todos de una manera u otro tienen el mismo objetivo la independencia de Puerto Rico. Sumado ha todo esto la evidente falta de una figura, de un lider que logre reconciliar todos los sectores, y mas importante la masa y los ayude a llegar a un consenso, y que sirva como cabeza del movimiento, impide que el movimiento tome la fuerza que necesita. Aun asi gracias a toda lo desgracia y desgobierno(ironicamente) de los ultimos años, esto ha hecho que el terreno este sumamente fertil para que la semilla de la independencia y la justicia social germine.