1. Desde comienzos del siglo XX el desarrollo del capitalismo en la sociedad venezolana ha estado subordinado a factores externos que propician un desarrollo desigual y dependiente al capitalmonopólico, particularmente el norteamericano.
2. Esta realidad significó el establecimiento de un capitalismo no solo dependiente, sino, casi centrado completamente en un modelo de mono desarrollo económico fundamentado en la renta de la explotación y exportación petrolera. Las otras áreas de desarrollo capitalista más allá de la petrolera, (tanto públicas como privadas), son dependientes de la redistribución de esa renta petrolera que se hace a través de las instrumentalidades del gobierno y el Estado.
3. “Venezuela llega al siglo XXI con escasos avances en su producción industrial, agrícola y con acentuadas carencias en el desarrollo de la tecnología, investigación y creación de conocimiento. Acunado a que, en el marco de la división internacional del trabajo, el imperialismo le asignó el papel de especializarse en la producción-extracción de materias primas, particularmente petróleo crudo.” … “El escenario histórico y socio-económico desde el cual surge el proceso bolivariano, lo podemos denominar, Capitalismo Dependiente de tipo Periférico regido por la Renta, nocapitalismo sin más, sino un tipo de capitalismo propio de naciones desarrolladas, que es el subproducto de la fase imperialista del desarrollo capitalista, el cual determina el carácter de la confrontación de clases, su profundización, y su estancamiento o triunfo de las clases trabajadoras.” (XVI Congreso Nacional del PCV. Documento Base Para La Discusión: Tesis De Actualización Programática. 16 de julio de 2022, págs. 11-12).
4. En Venezuela se atraviesa por un complejo proceso de agudización de la lucha de clases y de confrontación por el control del poder político. Sectores de la burguesía monopólicatransnacionalizada transformada en nuevos grupos económicos, además de sectores enriquecidos por la corrupción, ejercen el protagonismo en la disputa por el control del aparato de gobierno y del Estado, como medio para ejercer control y acceso al usufructo de la Renta Petrolera y demás recursos y riquezas naturales que subyacen en el suelo del territorio del país. Para ello construyen alianzas estratégicas con grandes monopolios mundiales. Esto a la vez que subordinan importantes núcleos de trabajadores y otras capas explotadas de la sociedad venezolana a sus intereses. Esa es la esencia del reformismo socialdemócrata y seudo socialista cuya propuesta política se reduce a la administración del aparato de gobierno y el Estado burgués sin una ruptura radical con esas estructuras y formas de dominio y explotación capitalista. Todo ello se encubre bajo el manto de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI promulgado por el chavismo y el madurismo.
5. Se vale destacar que en la visión del chavismo-madurismo, la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI no ha estado planteada la destrucción del Estado y/o la transformación radical y revolucionaria de las estructuras económicas, jurídicas y políticas de poder heredadas del capitalismo rentista y dependiente. Más bien se han contentado con administrar esas estructurasheredadas, maquillarlas con una cara humanitaria, en fin, revestirlas con una imagen “progresista y “antiimperialista”. El chavismo-madurismo se trata de un nacionalismo populista con un fuerte contenido social, pero que no llega a ser anticapitalista.
6. ¿Cuál es el contenido político, económico y social de esa cosa llamada Revolución Bolivariana? ¿Qué carácter de clase asume el Estado venezolano? Se trata de un Estado obrero y popular, es un Estado de transición, ¿o es un Estado burgués capitalista? Lo que se quiere establecer es ¿qué clase social domina la política y la economía del gobierno y el Estado en esa llamada RevoluciónBolivariana del Socialismo del Siglo XXI?
7. El triunfo de Hugo Chávez y el comienzo de su gobierno en 1999 se da en el marco de un país sumido en una grave crisis económica, política y de legitimidad de los partidos oficialistas. La corrupción y el pillaje de esos partidos eran la norma común de la política del país. Junto a esa crisis se hace evidente el fracaso de la forma parasitaria de acumulación de capital marcada por una grave contracción de la renta petrolera y por la imposición de políticas neoliberales por los partidos oficialistas y tradicionales.
8. El gobierno que inaugura Hugo Chávez se propone detener el avance de esa agenda privatizadora neoliberal que apuntaba hacia la industria petrolera y a desmontar el llamado “Estado social benefactor”. Esta Revolución y políticas, el nuevo gobierno de Hugo Chávez lo hacen a través de un relanzamiento “revolucionario y antiimperialista” montado sobre la misma base económica rentista petrolera y dependiente. Para ello se apoyan en el repunte del precio del petróleo. Aun así no se debe menospreciar los avances alcanzados en política social, particularmente en los renglones de salud, vivienda y educación.
9. No obstante, el gobierno de Chávez en su gestión no intenta cambiar en lo fundamental la forma específica del proceso de explotación capitalista en Venezuela. Sino que se apoya en esta para impulsar un programa de estilo nacionalista populista con un alto contenido social dirigido a fortalecer el rol del Estado en la economía, y en la vida política y social del país, (al estilo del Estado benefactor keynesiano). De esta manera se buscaba garantizar derechos sociales a la población, con el propósito de hacer frente a los nefastos efectos de la vorágine neoliberal de los años 80’ y 90’ del siglo XX.
10. “Las simpatías no niegan la crítica. La alegría solidaria con un pueblo no puede implicar que no hagamos el análisis más riguroso de la lucha de clases y el papel que en ese proceso desempeñan los distintos actores políticos. El chavismo se me asemeja a un movimiento político de masas pluriclasista que agrupa, ya dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela, (PSUV), a diversos sectores populares, bajo una definición de socialismo de corte socialdemócrata. Me explico. Las manifestaciones públicas de los voceros del chavismo y el Programa del PSUV nos hablan del socialismo como un referente general donde no se definen las medidas concretas que caracterizan a ese socialismo ni los medios, que no sea la participación electoral, para alcanzarlo. DE hecho, el camino hacia ese objetivo se define como un proceso evolutivo basado casi exclusivamente en ganar y ganar elecciones.” … … “Salvando las diferencias de época y las particularidades de cada país, el proceso venezolano tiene importantes tangencias con el peronismo en Argentina, durante las décadas 40’ y el 50’, el APRA, (Alianza Popular Revolucionaria Americana), de Haya de la Torre en Perú, con el movimiento de Jacobo Arbenz en la década del 50 en Guatemala, y con el muñocismo en Puerto Rico en los cuarenta, entre otros. Populismo no es socialismo, aunque tengan referencias similares y utilicen un lenguaje critico de los aspectos más brutales del capitalismo y las provocaciones y amenazas imperialistas. Siempre lo distingue la apelación constante a las masas trabajadoras y del campo, una sempiterna ausencia de precisión, de detalles fundamentales, sobre el tímido mensaje socialista que proclaman, y la desconfianza en la capacidad de l@s trabajador@s para gobernar por sí mism@s. En la ideología populista la terminología socialista es meramente la herramienta para abrir la puerta que conduce al reformismo burgues, una vez lo logra la herramienta va pal zafacón a las millas.” (Luis Ángel Torres Torres; Venezuela: ¿Qué nos depara el chavismo? 6 de junio de 2013 bandera.org).
11. En el 2013 con la subida de Nicolas Maduro se comienza a implementar un giro político y económico que tiene el efecto de ir desmontando el Estado benefactor que Chávez había implementado en beneficio de las mayorías sociales del país.
12. Por más conquistas que obtuvieran las clases trabajadoras y las masas populares del campo y la ciudad durante la fase de expansión de la renta petrolera bajo la gestión de gobierno de Hugo Chávez, el hecho de que se establecieran sobre las frágiles bases de una economía rentista petrolera y dependiente, les imprimía a estos logros un carácter transitorio e inestable. Másimportante es destacar que durante esa etapa de expansión y bonanza petrolera bajo Hugo Chávez, no fueron precisamente las clases trabajadoras ni las capas populares del campo y la ciudadlas grandes beneficiadas de esa gestión. Sino todo lo contrario, esos beneficiarios fueron sectores de la burguesía criolla afines al chavismo y los monopolios transnacionales al estilo de Chevron. Se estima que sobre 200,000 millones de dólares fueron fugados al extranjero por esa burguesía criolla y extranjera durante el periodo de 2003 al 2013.
13. Con Maduro se acentúa la dependencia en el capital extranjero que le garantiza a este el que los grandes medios de producción, sobre todo petroleros, sigan seguros en manos de sectores de la burguesía venezolana y sus socios capitalistas y/o imperialistas. China, Rusia, Irán y Cuba no han estado en Venezuela en busca de la receta de las arepas venezolanas. Los intereses de estos países, al igual que los intereses de los yanquis, es el petróleo.
14. Para 2007-2008 con la crisis financiera y la abrupta caída de los precios del petróleo quedó en evidencia el agotamiento del proceso particular de acumulación capitalista a través de la dependencia parasitaria en la renta del petróleo. A pesar de ello, en vez de plantearse una salida radical y revolucionaria de la crisis, el gobierno de Chávez prolongo el colapso total del modelo parasitario y dependiente de la renta del petróleo, mediante el establecimiento de medidas para impulsar la emisión de deuda con el capital extranjero. Mantenían así la ficción de una frágil estabilidad y de un crecimiento económico que ya era insostenible debido a la merma de la renta petrolera, al atraso técnico del aparato productivo nacional y a la expansión desmedida de la deuda externa.
15. Frente a la situación antes descrita y llegado al gobierno Nicolas Maduro, se mueve a aplicar de manera progresiva ajustes económicos y políticas de austeridad antipopulares. Estas impactan de manera negativa y perjudicial a las clases trabajadoras y populares del campo y la ciudad, y al aparato productivo nacional. Frente al ajuste y las políticas de austeridad el gobiernotambién se mueve a dar prioridad al pago de la deuda externa. Deuda que Chávez decía que era ilegitima y que por lo tanto no había que pagarla. Con Maduro en el gobierno asume el pago de la deuda. Entre 2013 y 2017 ese gobierno pago unos 110,000 millones de dólares para mantener contentos a sus socios inversionistas criollos y extranjeros. De esta manera Maduro también se aseguraba la simpatía de esos sectores del capital financiero internacional y sus socios criollos.
16. El gobierno de Maduro aplica fuertes recortes a las importaciones a la vez que establece severos recortes al gasto público social, a la inversión en empresas estratégicas y a la infraestructura del país. Así, descargan sobre las clases trabajadoras y populares del campo y la ciudad el peso de la crisis capitalista. Mientras tanto el gobierno chavista-madurista se monta en el discurso de la “guerra económica” como forma de justificar su errática y antipopular política de “recuperación económica”. Culpan a factores externos por la crisis intentando ocultar la responsabilidad propia y reconocer el carácter capitalista de la misma.
17. Sectores de la burguesía criolla asociada al gobierno aprovecha las dificultades del periodo de crisis para hacer crecer sus riquezas. Se hacen ver como mediadores entre el gobierno y las empresas extranjeras. A través de la compra de mercancías en el extranjero, al circularlas en el país generan grandes ganancias a la vez que se proyectan como aliadas del gobierno y protectoras salvadoras del pueblo ante la crisis y escases de suministros de artículos de primera necesidad. Mientras tanto, Maduro y su gobierno seguían hablando en nombre de la Revolución Bolivariana y del Socialismo del Siglo XXI. Se proyectan como socialdemócratas y comienzan a impulsar un “Pacto de Elites” acomodadas del país como la estrategia ideal de salvación nacional y para la salida de la crisis. “Hay que crear una burguesía revolucionaria” para salvar al país es su canto de sirena. No debe extrañar que el caso venezolano no es el primero donde sectores de la socialdemocracia coquetean con el neoliberalismo e implementan sus políticas. Ya lo habían hecho en Europa, en el Reino Unido con Tony Blair, y en Alemania con Gerhard Schöder.
18. La salida a la crisis económica y política basada en el pacto con diversos sectores de la burguesía criolla se va desarrollando, siguiendo el ejemplo y modelo de gobiernos neoliberales. Se trata de políticas dirigidas a reducir al mínimo el impacto de la crisis y las sanciones del gobierno yanqui sobre las empresas capitalistas. Se adoptan medidas de incentivos y promoción a la inversión privada local y extranjera. Liberalización de precios; que el mercado se autorregule; privatización de empresas públicas junto a desmontar el gasto social. Se congelan salarios, se prohíbe la negociación colectiva y se desregula el mercado laboral. Estos son algunos de los principales incentivos al capital para solucionar la crisis económica. Esto lo impulsan a través de la Ley Antibloqueo que sirve para establecer su programa político y económico de contenido neoliberal.
19. La precarización de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y populares del campo y la ciudad ha provocado resistencias frente al retroceso de los derechos laborales y sociales. Ante esto el gobierno de Maduro ha respondido con represión, persecución, encarcelamientos y desaparición de “opositores” políticos. Se da la judialización y criminalización de las luchas y exigencias obrero-sindicales. Frente a la configuración de nuevas formas de explotación y opresión de la fuerza de trabajo en el contexto de la crisis capitalista los obreros incrementan y diversifican sus resistencias.
20. Se pueden reconocer importantes contradicciones en el seno de los componentes que impulsan o apoyan la Revolución Bolivariana. La lucha consecuente contra el asedio imperialista y en defensa de la soberanía es inseparable de la lucha por una salida radical y revolucionaria a la crisis capitalista y hay que estar convencidos que no es por el camino de las componendas, concesiones y la subordinación a los intereses de los capitalistas criollos y sus socios extranjeros que se podrá vencer al imperialismo. El chavismo-madurismo da señales peligrosas de descomposición ética y política.
21. En realidad las sanciones imperialistas no cumplieron su objetivo de lograr un cambio de gobierno. Eso sí, han jugado un rol importante en generar un cambio en la política económica del gobierno en una dirección favorable a los intereses de los empresarios criollos y del imperialismo. A fin de cuentas, el gobierno de Maduro y la dirigencia del PSUV terminaron más entregados a los intereses del capital. Ahora pretenden ocultar esa claudicación mediante un supuesto “Dialogo de Unidad Nacional” en el que las clases trabajadoras y populares del campo y la ciudad son las grandes sacrificadas.
22. El robo descarado de las elecciones generales del 28 de julio de 2024 deja un mal sabor a que se está ante un gobierno que carece de la legitimidad de la voluntad del pueblo. El paso inmediato ante la traición a la voluntad del pueblo expresada en las elecciones fue el establecimiento de un Estado de excepción que abrió paso a una dictadura militar.
23. La Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI venían arrastrando dudas y cuestionamientos de su legitimidad que de alguna manera se subsanaban ante cada proceso electoral en que salían vencedores. El robo de las elecciones del 28 de julio de 2024 y la atroz represión policial militar que las sucedió no solo fue un gran revés en la realidad y proyección del “proceso revolucionario” en Venezuela, ha significado también la muerte política de la Revolución Bolivariana y su tan promocionado, celebrado y cacareado Socialismo del Siglo XXI. Maduro y sus secuaces consiguieron lo que la derecha venezolana y el imperialismo no habían podido lograr: le quitaron toda legitimidad ética y política a una idea que sembró esperanzas por toda América Latina en la necesidad de otro mundo posible. De esta manera el madurismo y sus secuaces liquidó el proyecto y la propuesta política de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI.
24. Como bien ha reclamado el Partido Comunista de Venezuela: “Ni tutelaje imperialista ni continuismo autoritario: Por una salida popular, democrática y soberana a la crisis.” Hay que reiterarse en la más firme y categórica condena a los criminales bombardeos ejecutados por fuerzas militares de los Estados Unidos sobre diversas áreas de Venezuela. De igual manera hay que rechazar la violenta e ilegal detención y extracción de los ciudadanos venezolanos Nicolas Maduro Moros y Cilia Flores, realizada como parte de la intervención militar extranjera.
25. Esta condena a la agresión contra Venezuela y la detención de dos de sus ciudadanos no implica en ninguna circunstancia que se defienda la administración autoritaria, antidemocrática, anti obrera y antipopular del señor Nicolas Maduro Moros quien ejercía de facto la presidencia de la República. Maduro y la cúpula dirigente del PSUV han sido responsables de graves violaciones a la Constitución, a las leyes y a los derechos políticos, laborales y sociales del pueblo trabajador, creando condiciones favorables para los planes imperialistas de asedio, agresión e intervencióncontra Venezuela.
26. Donald Trump ha confirmado que la “lucha contra el narcotráfico” no era más que una vulgar coartada para encubrir sus verdaderos objetivos: el control del petróleo y de los recursos estratégicos venezolanos. Sus declaraciones en las que afirma que gobernará Venezuela y se encargará de administrar los recursos petroleros, confirman el carácter abiertamente neocolonial y depredador de esta intervención.
27. Los hechos que han ido saliendo a la luz demuestran que la cúpula dirigente del PSUV negociaba con Washington a espaldas del país mientras el pueblo venezolano se sumía en una aguda crisis política, económica y social. Prueba de ello son los llamados a la calma, hechos a horas de la agresión yanqui, por Vladimir Padrino López, jefe de las fuerzas armadas de Venezuela, asítambién como las declaraciones pidiendo tranquilidad al pueblo de parte del jefe de seguridad e inteligencia del país, hechas por Diosdado Cabello. A esto hay que añadir los llamados a la “cooperación y al desarrollo compartido con los Estados Unidos” realizados por Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno chavista-madurista. De igual manera la ausencia de una respuesta de las fuerzas armadas venezolanas ante la agresión.
28. No se debe olvidar que esta agresión-operación militar fue impulsada de manera irresponsable por el sector más reaccionario de la oposición, encabezado por María Corina Machado quien inmediatamente ha sido desplazada por sus propios aliados. Estos han dejado claro que la democracia ni los derechos humanos guían su accionar. Sus verdaderas intenciones se concentran en el control y la apropiación de la industria energética venezolana, aun cuando eso signifique mantener la continuidad del actual régimen como su brazo ejecutor.
29. Tiene que decretarse una amnistía general. Que todas las personas arbitrariamente detenidas y puestas en prisión por hacer oposición al régimen o reclamar derechos ciudadanos, sociales o económicos tienen que ser liberadas de manera inmediata y sin ningún tipo de restricción.
30. Debe llamar la atención el decreto de excepción del gobierno que prohíbe toda manifestación contra el gobierno o a favor de la intervención yanqui. Entre otras organizaciones políticas y partidos el PCV ha planteado preocupación en el sentido de que este decreto se convierta en un instrumento de represión generalizada para el régimen mantenerse en el poder.
31. Se afirma que la salida a la peligrosa crisis actual y la amenaza real de una nueva escalada militar imperialista pasa por poner fin al régimen autoritario y corrupto del chavismo-madurismo, restituir las garantías constitucionales mediante el establecimiento de las libertades democráticas, la convocatoria a elecciones presidenciales y a la Asamblea Nacional, con plenas garantías para la ciudadanía y las organizaciones y partidos políticos. Para ello las actuales autoridades del Consejo Nacional Electoral deben renunciar y todos los partidos políticos deben recuperar su legalidad y personalidad jurídica.
32. La lucha por la restitución de la Constitución y del Estado de derecho debe convocar a todas las fuerzas revolucionarias, populares y democráticas de Venezuela.
33. Hay que rechazar la injerencia y el tutelaje neocolonial yanqui sobre el pueblo de Venezuela. Junto a ello hay que condenar los reductos del régimen del chavismo-madurismo que para mantenerse en el poder son capaces de agarrarse hasta de un clavo caliente. De ahí su nueva política proyanqui. La presidenta Delcy Rodríguez ha instado a la Asamblea Nacional que apruebeuna nueva ley de hidrocarburos mediante la cual se le concede derechos privativos a empresas petroleras gringas en PDVISA. De esta manera se lanza la privatización de la industria energéticavenezolana.
34. Así como las clases trabajadoras y populares del campo y la ciudad deben sobreponerse a la manipulación ideológica del chavismo-madurismo con la que pretenden condenarlas a la subordinación a los bloques burgueses de la polarización e impedirle emerger como fuerzas de clase y populares independientes. Lo propio deben hacer los movimientos comunistas, obreros, populares y progresistas a nivel mundial. Hay que derribar las barreras que el gobierno chavista-madurista, la burguesía y el imperialismo pretende levantar contra el ejercicio revolucionario de la solidaridad y el internacionalismo proletario. El pueblo venezolano necesita de la solidaridad de las clases trabajadoras y fuerzas progresistas del mundo para poder avanzar contra el poder dictatorial del capital personificado por un partido, el PSUV, que se vende como socialdemócrata y que, junto al imperialismo, le arrebata los derechos económicos políticos y sociales a esepueblo.
35. La solidaridad y el internacionalismo proletario es entre pueblos, no entre gobiernos. Y esa solidaridad no significa que de manera automática haya que apoyar a algún gobierno porque de lo contrario se estaría haciendo causa común con el imperialismo y sus políticas agresoras e intervencionistas. Las izquierdas nostálgicas de viejo cuñó se pueden ir a otro lado con ese chantaje. El apoyo y la defensa de las luchas reivindicativas de los pueblos contra el capitalismo, el imperialismo y las respectivas dictaduras nacionales debe ser el norte que ha de servir de guía e inspiracióna esa solidaridad.