No funcionan los ponchadores en escuelas

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| Publicado el 10 marzo 2026

Luego de un gasto de más de $40 millones de dólares y varios años de espera, el proyecto de los ponchadores electrónicos de estudiantes comenzó en el Departamento de Educación. El proyecto, que como es costumbre en el DE se implanta sin diálogo ni contemplación pedagógica, ha resultado en otro despilfarro de fondos sin justificación aparente.

No cabe duda que hay un problema de ausentismo y tardanzas entre la población estudiantil. El Departamento de Educación siempre ha enfentado dicho problema desde una perspectiva punitiva y no como una social y pedagógica. ¿Cuáles son los factores que inciden en el asuentismo y las tardanzas que los estudiantes y sus familias incurren y fomentan?

El Departamento de Educación implantó estos ponchadores electrónicos con la excusa de monitorear las tardanzas, sin embargo al día de hoy estas no se registran automáticamente en el registro electrónico «PowerDE». El PowerDE es el registro electrónico que los maestros en el sistema público utilizan para registrar notas y asistencia. Este sustituye al sistema anterior llamado Sistema de Información Estudiantil (SIE). Es más probable que la motivación de esos ponchadores sea una puramente financiera, fondos federales y estatales condicionados a la cantidad y asistencia de los estudiantes. Una vez encuentran la justifiación el amigo del alma que instala y administra aparece rápido. Las consecuencias de estas tecnologías mal implantadas las viven maestras y estudiantes por igual.

La implantación de soluciones tecnológicas en el Departamento de Educación no parten de las necesidades del magisterio ni del estudiantado, sino que se implantan a expensas de estos. En el caso de los ponchadores de asistencia, al estos no registrar la asistencia de forma visible para la maestro, representan más carga administrativa y una duplicidad de esfuerzos. Ahora la maestra tienen que dedicar tiempo y esfuerzo a entrenar y supervisar los estudiantes en el uso de la tarjeta y ponchador electrónico, y esta no verá el beneficio del esfuerzo.

Los problemas de asistencia y tardanzas están vinculados a la concepción cultural y social sobre la educación. Pero más que nada hay que contemplar la falta de recuros en las escuelas que faciliten la asistencia y puntualidad como por ejemplo la transportación pública, servicios adecuados de alimentación, servicios de salud integral y la integración de la familia a la escuela. Las políticas privatizadoras y neoliberales de recortes definitivamente no funcionan y convierten al magisterio en policias.

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