Por Jesús Dávila | Colaboración
SAN JUAN, 28 de abril de 2026 (NCM) – Estados Unidos fue sorprendido ayer, en la sede
de la Organización de Naciones Unidas, en Nueva York, con la elección de Irán como
vicepresidente de la 11va conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación nuclear,
que busca el desarme y garantizar el derecho de todos al uso pacífico de la energía atómica.
La elección de Irán fue promovida por las delegaciones de las 121 naciones del
Movimiento de Países No Alineados, lo que viene a ser el tropiezo más reciente de EEUU
ante el despliegue diplomático iraní.
Los éxitos diplomáticos de Irán junto a la resistencia de Cuba -ambas naciones sitiadas
navalmente- apuntan a fallas en la estrategia de guerra del Pentágono para renovar y
apuntalar el dominio mundial. Pero esos casos no son los únicos.
Dichas dificultades en los dos frentes principales de la guerra se suman a los problemas con
la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la creciente influencia de Rusia y
China y hasta la resistencia a las presiones por parte del pequeño estado del Vaticano.
La Casa Blanca, sin embargo, insiste en que lleva las de ganar en esta etapa de la guerra y
asegura que su bloqueo naval del estrecho de Ormuz logrará generar el colapso de la
industria petrolera iraní esta misma semana. Además, ha amenazado con sanciones a todos
los países que negocien con las líneas aéreas de Irán.
Por su parte, Irán está gestionando establecer un sistema de seguridad regional en el Oriente
Medio que no cuente con la participación de EEUU. A esos fines, la cancillería iraní ha
llevado a cabo una gira de visitas a Paquistán, Omán y Rusia, para acuerdos de control
compartido del estrecho de Ormuz, así como realizado consultas con varios estados de la
zona.
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Ayer mismo, en San Petersburgo, el canciller iraní Abbas Araghchi se reunió con el
presidente ruso, Vladimir Putin, quien ha dejado claro su respaldo a la “lucha con valentía”
de la República Islámica y el apoyo ruso para que se restablezca la paz en Oriente Medio.
Se desconoce cuánto tardaría en entrar en pleno vigor el sistema de control de seguridad del
estrecho por parte de Irán y Omán, respaldado por Rusia y coordinado con otros países del
golfo pérsico. Tampoco está claro lo que pasará con el bloqueo naval de Estados Unidos en
el golfo de Omán, pero ese panorama no elimina la posibilidad de que EEUU intente
reanudar ataques devastadores contra Irán, para lo cual se sigue acumulando el poderío de
la Quinta Flota, que está siendo reforzada con más portaaviones y más soldados.
Washington sigue sin conseguir un respaldo sólido de la OTAN y no han tenido mucho
efecto las amenazas y presiones, como plantear que España sea suspendida de la alianza
militar y retirar el respaldo al dominio de Inglaterra sobre las Islas Malvinas. De igual
forma, Italia sigue sin hacer caso a las presiones de la Casa Blanca.
Con el Vaticano la situación es peor. Allí, las operaciones de inteligencia cada vez más
documentadas y lo reclamos de los católicos nacionalistas estadounidenses de que esta es
una “guerra santa” se han estrellado en la barrera del Papa León XIV, quien insiste en que
esta guerra que sigue dejando miles de víctimas inocentes no tiene nada de santa y que el
imperativo cristiano es lograr que prevalezca la paz.
Mientras tanto, se acumulan los informes de prensa sobre los daños causados por los
ataques defensivos de Irán sobre las bases militares estadounidenses en la zona, donde los
daños, las pérdidas de radares y decenas de aeronaves se calculan en miles de millones de
dólares. Además, Irán asegura haber recuperado 15 misiles de EEUU que no estallaron al
caer y que ahora están siendo sometidos al proceso de ingeniería a la inversa para seguir
reforzando su propio sistema de misiles.
Al otro lado del mundo, en el Caribe, tampoco el panorama es muy positivo para el otro
bloqueo estadounidense, que Washington insiste en que provocará la caída de Cuba.
Rusia ha logrado hacer llegar cientos de miles de barriles de petróleo a la mayor de las
Antillas y China sigue supliendo grandes cantidades de arroz e instalaciones para el
desarrollo de energía fotovoltaica, además de que a la isla se mantienen llegando
suministros de México, Colombia y flotillas con auxilios médicos y de otros tipos. Pero el
desarrollo más espectacular se conoció en días recientes y se debe al ingenio científico y
tecnológico de los propios cubanos.
Esta misma semana, Cuba anunció que logró desarrollar el sistema para refinar su petróleo
nacional -pesado y superpesado- de manera que las refinerías cubanas lograrán suplir
internamente una parte importante de su necesidad de energía. Ese desarrollo asesta un
golpe al bloqueo naval estadounidense, que está perdiendo aceleradamente su impacto
geopolítico, aunque todavía la amenaza de planes para un ataque devastador sigue tomando
forma en el Pentágono.
La situación para la flota estadounidense en el Caribe ahora es muy distinta de cuando se
decretó el bloqueo total de Cuba, a pocos días del golpe devastador de dos horas contra
Caracas, con el que EEUU tomó prisioneros al presidente Nicolás Maduro y la primera
dama Cilia Flores. La propia Venezuela insiste en que se devuelva a los prisioneros,
encarcelados en Nueva York, en tanto el gobierno de la presidenta encargada, Delcy
Rodríguez, sigue movilizando el apoyo interno y logrando avances diplomáticos con sus
países vecinos.
En México y Brasil crece el ardor revolucionario democrático y la izquierda gobernante en
Colombia aparece favorita para ganar los próximos comicios. Una situación similar se está
desarrollando en Perú, donde el candidato de la izquierda va camino a disputar en mayo la
segunda vuelta electoral a la derecha.
Esa circunstancia, día a día, va atrapando la flota estadounidense, rodeada cada vez más por
países que se están tornando más rebeldes, de manera que los sitiadores van quedando
sitiados.