Resistencia de los pobres y justicia popular

| Publicado el 29 marzo 2013

Desde Chile en un mes de marzo combatiente y revolucionario

Vie, 2013-03-29 11:01
5to Comunicado conjunto
MIR-EGP y FPMR

1. Nuestro fraterno saludo en este mes de marzo en que ha fallecido el comandante Chávez, líder y luchador social con ideales revolucionarios que caló profundamente en el corazón de su pueblo y los del continente.

Nuestro sincero homenaje, con respeto y reconocimiento a su consecuente compromiso con el pueblo pobre, más allá de nuestras apreciaciones sobre el proceso bolivariano como tal.

Celebramos en este mes una nueva jornada de lucha y resistencia popular en Chile en el Día del Joven Combatiente, declarado así por el pueblo en homenaje a los hermanos Vergara Toledo, asesinados cobardemente por formar parte de una generación que tomó las armas para combatir a la dictadura militar y la sangrienta ofensiva imperial del capital transnacional.

Se conmemora también el Día de la Mujer y sus luchas libertarias. Un 8 de marzo de 1908, 146 mujeres trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York fallecen quemadas en su huelga de protesta por los salarios de miseria y las paupérrimas condiciones de trabajo.

Las mismas que hoy siguen padeciendo las grandes mayorías de los trabajadores que continúan pagando con su vida la lucha contra los ricos y su poder. Así sucedió con Juan Pablo Jiménez, dirigente obrero sicariado por orden patronal hace un mes en Santiago.

A un año de la victoriosa marcha en las montañas andinas del Wallmapu emprendida por nuestros hermanos Jorge Salazar y Alexis Cortés, para romper el cerco militar de una verdadera cacería humana que no cesa, con recompensa incluida, alentada por los sectores más fascistas de las fuerzas armadas, policiales y terratenientes de los Estados argentino y chileno.

2. Estamos viviendo la crisis más profunda y decisiva de la humanidad en toda su historia: crisis energética, del agua, alimentaria, de los recursos naturales, climática, del ecosistema y civilizatoria.

Enfrentamos el exterminio de pueblos y culturas ancestrales; el despojo global de los derechos del pueblo y de los trabajadores; la mercantilización de la educación, la salud y la vivienda; la desforestación depredadora de las empresas multinacionales; la gran minería megaconsumidora de agua y gran responsable de la contaminación de los ríos y mares; la pesca de arrastre de los conglomerados pesqueros que destruyen especies completas; epidemias y enfermedades, muchas de ellas producidas en los laboratorios transnacionales de la farmacéutica y transgénicos, que afectan a millones de pobres del mundo.

Para nuestros pueblos: represión social, pobreza extrema, injusticia social permanente, masacres a campesinos e indígenas que trabajan y protegen la tierra; ejecuciones policiales y paramilitares a luchadores sociales y a los que viven en las calles; desapariciones, torturas, encarcelamientos, desplazamientos forzados, tráfico de personas, esclavitud sexual y patronal, prostitución infantil, violencia, narcotráfico, terror, hambre y miseria.

La globalización capitalista y toda la modernidad se agrieta por todos lados mostrando sus formas más salvajes y se expresa cada vez más como guerras imperiales de rapiña y saqueo a escala planetaria.

3. Solidarizamos con todas las luchas de nuestros pueblos que bajo diversas formas y en diversos territorios se vienen desplegando como Resistencia al capitalismo por toda América Latina y el mundo. Trabajadores, campesinos, estudiantes, pobladores, sujetos y organizaciones sociales en pie de lucha.

En estos días destacamos la lucha del pueblo colombiano y sus hijos insurgentes del ELN y las FARC-EP, sus grandes esfuerzos de organización popular y resistencia armada por más de cincuenta años luchando para construir una paz con justicia verdadera y a la vez, paradojalmente, enfrentando a la mayor maquinaria de guerra desarrollada por un Estado Latinoamericano en alianza con el imperio yanqui.

También destacar lo ocurrido en Venezuela con la pérdida del comandante Chávez, donde millones lo despidieron con un fuerte compromiso de continuar su ejemplo e ideal revolucionario. Una fuerza moral y material que debería traducirse en esperanza revolucionaria.

4. Igualmente, reconocemos con respeto y solidaridad la resistencia y movilización permanente del pueblo nación mapuche en medio del conflicto profundo y antagónico con las transnacionales, el Estado chileno y sus fuerzas de ocupación.

Entendemos la muerte del matrimonio Luchsinger en ese contexto y como una acción de resistencia mapuche con un desenlace inesperado y estamos seguro no planificado de esa manera.

Jorge Luchsinger se autoproclamó públicamente enemigo frontal del proceso de recuperación del territorio mapuche y como tal, organizador y colaborador de proyectos paramilitares racistas.

El clan Luchsinger comenzó su colonización en territorio mapuche a comienzos del 1900 con 60 hectáreas y hoy cuenta con 1.200, todo a costa del despojo desarrollado durante cien años a las comunidades mapuches de la zona.

Conrado Luchsinger, su padre, «se instaló con una pulpería y los viejos decían que fue tanto el proceso de reducción, fue tan violento el proceso de poscolonización, que hubo gente que quedó totalmente empobrecida, quedó sin tierras, sin animales, y les quitaron todos sus sembrados».
Decimos que es un hecho que marca un hito en el conflicto y que debemos entenderlo como una acción de respuesta legítima ante el despojo, usurpación y cobardes crímenes impunes como los de Matías Catrileo y otros mapuche asesinados alevosamente.

5. El gobierno del oligarca-empresario Sebastián Piñera en el marco de este hecho ha desatado una gran ofensiva y cerco represivo a todas las organizaciones que desde la Resistencia Indígena y Popular luchan contra el Estado chileno capitalista y su institucionalidad y democracia putrefactas.

En esta nueva arremetida represiva han pretendido también utilizar como carta de chantaje, negociación y desprestigio, los actos de justicia realizados por organizaciones revolucionarias del pueblo en contra de los criminales civiles y uniformados de la oligarquía, como es el caso de Jaime Guzmán.

Reconocemos como legítima y plena de justicia la acción de ajusticiamiento del dirigente político ultraderechista, mano derecha de Pinochet durante toda la dictadura, vinculado directamente con las violaciones de los derechos humanos, miembro de la oligarquía más recalcitrante y fascista de Chile.

Guzmán, desde su oscura y estratégica trinchera del poder, avaló y estuvo en pleno acuerdo con los miles de crímenes horribles cometidos por los aparatos de seguridad del Estado chileno, a los que blindó para la impunidad con un marco jurídico constitucional en los 80 y que hoy es la ley en Chile.

Nuestro anhelo de juicio y castigo a los culpables de los crímenes cometidos contra el pueblo y sus combatientes forma parte de nuestra lucha valóricamente irrenunciable.

6. En nuestro pensar y en el de muchos, la organización en todas sus formas de la Resistencia de los pueblos pobres, indígenas y trabajadores del mundo –aquellos que sobreviven a la desigualdad, la explotación y la represión– es la única opción capaz de frenar la barbarie salvaje del poder de los ricos.

La organización de la Resistencia de los Pobres debe ser una herramienta de lucha construida en el respeto a la Tierra, sus especies y naturaleza; en el compromiso y la solidaridad con las luchas de los pueblos del continente y el mundo; en la condición de asumirse y construirse entre iguales, con tareas y deberes específicos para cada una de las necesidades de la marcha; la búsqueda permanente de la unidad y la alianza de los pobres del mundo, fundamentalmente la alianza pueblos pobres-pueblos indígenas.

Nos sentimos parte y estamos comprometidos con la marcha de la Resistencia iniciada hace siglos por los antiguos, sus justas luchas y sacrificios consecuentes, de sus acumulados valóricos y todo lo que ha mantenido en pie los ideales libertarios, insurgentes y revolucionarios.

Es principio indisoluble de nuestro proyecto conjunto la construcción del poder popular autónomo y la revolución social anticapitalista y libertaria.

7. Hemos venido en estos años construyendo esfuerzos como organizaciones hermanas, evaluaciones y reflexiones de nuestras historias y las del movimiento revolucionario en general. Aprendiendo a conocer mejor al enemigo y sus fuerzas represivas.

Vamos asumiendo errores, rectificando y buscando caminos; construyendo desde la necesaria clandestinidad acorde al carácter y dimensión del enemigo que enfrentamos.
Esperamos ser un buen aporte a esta marcha de los pueblos.

Nuestro compromiso con la vida y libertad de todos los combatientes populares encarcelados, a quienes la oligarquía y sus Estados policiales mantienen en calidad de rehenes y en permanente violación de sus derechos básicos.

Nuestros hermanos Mauricio Hernández y Alfredo Canales, encarcelados en Brasil son un ejemplo, entre muchos otros, manifiesto de ello.

A continuar y profundizar la lucha anticapitalista contra los ricos y sus transnacionales, sus megaproyectos depredadores, gobiernos cómplices y Estados policiales.

¡¡Construyendo fuerza y unidad continental, hasta vencer o morir!!
¡¡Sólo la lucha nos hace libres!!

Frente Patriótico Manuel Rodríguez
MIR Ejército Guerrillero de los Pobres