Los apagones, llamados relevos de carga, continuarán siendo más frecuentes y prolongados por tiempo indefinido. Así lo demuestra la experiencia y lo han reconocido exfuncionarios vinculados al sistema eléctrico, como el ingeniero Justo González, exdirector de la AEE, y Ángel Rivera de la Cruz, excomisionado del Negociado de Energía de Puerto Rico, durante un evento celebrado en abril por el Colegio de Ingenieros y Agrimensores.
La fragilidad del sistema quedó nuevamente expuesta en agosto, cuando más de 70 mil clientes quedaron sin electricidad por una avería en la Unidad 6 de la Central San Juan, según LUMA. En Aguirre, una de las dos unidades está fuera de servicio y la otra no puede operar por encima de 250 megavatios. AES, en Guayama, también ha confrontado problemas de generación tras la salida de su unidad #2.
A esto se suman las altas temperaturas de los últimos meses y la proyección de mayor calor en septiembre, uno de los meses más intensos térmicamente. El uso de acondicionadores de aire aumenta el consumo y lleva la demanda a niveles que Genera PR y LUMA no logran satisfacer. En el sistema público de enseñanza ya se manifiesta el malestar de estudiantes y docentes por la falta de aire acondicionado.
La precaria infraestructura energética tampoco ha sido corregida mediante las medidas privatizadoras que los gobiernos patronales presentaron como solución. La Junta de Control Fiscal favoreció y facilitó la privatización, mientras el PNP y el PPD hicieron causa común para entregar la Autoridad de Energía Eléctrica a empresas privadas.
También se ha señalado que la instalación no planificada de sistemas fotovoltaicos ha complicado la operación del sistema al inyectar grandes cantidades de energía durante el día sin contar con infraestructura suficiente para manejar esas variaciones, afectando alimentadores, voltaje, frecuencia y la operación de las plantas.
Sin embargo, la raíz del problema no son las energías renovables ni los trabajadores y trabajadoras del sistema eléctrico. Lo es el haber convertido en fuente de lucro para LUMA, Genera PR, AES y compañías de sistemas fotovoltaicos lo que debe ser un derecho humano: el acceso a la electricidad. En manos públicas, el sistema operó de manera más planificada, accesible y estable. Recuperar un sistema energético público y al servicio del pueblo es indispensable para superar esta crisis.