Rector UPRU justificó cierre universidad alegando posible «secuestro»

Tras imponer medidas represivas y crear ambiente de confrontación

| Bandera Roja

| Publicado el 22 noviembre 2021

Este pasado lunes 15 de noviembre los portones de la Universidad de Puerto Rico en Utuado (UPRU) amanecieron cerrados y no fue debido a un paro de estudiantes o del personal universitario.  La decisión, para evitar que las y los estudiantes del recinto entraran a tomar clases presencialmente, fue tomada por el rector Luis Tapia Maldonado.  Según explicó Tapia el cierre tenía la intención de salvaguardar la universidad debido a rumores que indicaban que estudiantes harían una manifestación de protesta contra rectoría y que podía incluir la posibilidad de un secuestro. Al parecer Tapia cree que dirige un centro carcelario y no un centro educativo universitario.

Algunas profesoras y profesores, principalmente del Departamento de Agricultura, en un claro reto a la directriz del rector, entraron para ofrecer sus clases.  El empeño de represión por parte de la administración continuó al exigirle a cada estudiante que quisiera entrar que tenía que aparecer en unas listas que verificaban los guardias.

Según indicó Camil Valentín Arce, portavoz del movimiento estudiantil de la UPRU,   la situación al día siguiente (martes 16) estuvo un poco más flexible.  De hecho, durante la mañana la Brigada Legal Solidaria le ofreció al estudiantado un taller sobre derechos civiles y libertad de expresión.  Sin embargo, por la tarde la administración desautorizó e intentó impedir una reunión estudiantil en el Centro de Estudiantes.  Sin la presencia de la Brigada en la universidad el rector no es tan dado a respetar los derechos del  estudiantado. Aun así las y los  estudiantes se reunieron.

Para Valentín Arce, Tapia, con sus acciones, busca boicotear los procesos de organización estudiantil que se están generando en el recinto.  Luego de dos paros de 72 horas cada uno, el temor de la administración es que se profundicen y amplíen las acusaciones y reclamos de  estudiantes.

Como parte de ese proceso organizativo el martes 9 de noviembre se celebró una asamblea en la que se votó para exigir la renuncia de Tapia por la falta de transparencia de su dirección  y por no responder a los reclamos de las y los estudiantes (por ejemplo, abrir la biblioteca hasta las 9:00 pm en lugar de hasta las 5:00 pm). En la asamblea también se determinó convocar una reunión multisectorial que incluyera estudiantes, el personal docente y no docente, solicitud que Tapia denegó.  Estos sectores universitarios decidieron autoconvocarse y reunirse.

Todo esto aparte del abandono a que Tapia y su administración han sometido las instalaciones del recinto, que incluyen el deterioro de los baños, algunos edificios  y la falta de un administrador de finca, por lo que se mantienen 108 cuerdas sin ningún tipo de coordinación ni trabajo, en una universidad enfocada principalmente en la agricultura.

Asimismo, la líder estudiantil  recordó que el jueves 11 de noviembre la administración buscó impedir que se diera otra reunión de estudiantes.  En esta ocasión se interrumpió para argumentar que para estar utilizando las facilidades tenían que tener un permiso y que no podían estar allí.  Cerca de una hora más tarde llegó a la reunión un policía estatal por una denuncia que se le había hecho a una compañera por supuestamente lanzar su carro contra un guardia.  Posteriormente llegaron dos vehículos sin identificación de ningún tipo con seis hombres corpulentos que resultaron ser policías vestidos de civil, con una clara actitud de intimidación.  La presencia de estos policías dentro del recinto marca el rompimiento de la política de no confrontación prevaleciente en la UPR.  A pesar de que la querella no prosperó, por falsa, la administración logró su cometido de que no prosiguiera la reunión.

Los argumentos y justificaciones utilizados por la administración de Tapia indican carencia total de carácter intelectual y universitario.  La presencia y entrada de estudiantes de la UPR de Río Piedras, con el objetivo de establecer una reunión con el estudiantado de la UPRU, fue rechazada por la administración,  alegadamente, “porque traen la huelga”.  Nos imaginamos que traían la huelga de contrabando en sus bultos y mochilas.  Este tipo de acción punitiva y represiva, de confrontación  y espíritu antiacadémico es lo que caracteriza las gestiones del rector Tapia en la UPRU y que insisten en denunciar sus estudiantes.

Camil Valentín Arce destacó que el jueves 18 desde la 1:00 pm en los predios de la UPRU se realizaría  un Pleno Nacional Universitario. Excepto de la universidad de Carolina, habría delegadas y delegados de los restantes diez recintos que componen el sistema de la UPR.  El pleno persigue organizar, coordinar y concretar reclamos nacionales y a nivel sistémico tales como que el gobierno designe la educación universitaria pública como un servicio esencial, ante la quiebra y el desastroso (para el presente y el futuro del país) octavo plan de ajuste de deuda que quiere imponer la Junta de Control Fiscal.  El movimiento estudiantil buscará que se presente nuevamente el proyecto de Reforma Universitaria sin enmiendas, ya que por su carácter democrático y horizontal, amén de que protege los fondos de la universidad es importantísimo para la universidad y el país. Igualmente, con la Reforma Universitaria se le devuelve la fórmula del 9.6%, se mejora la gobernanza y se da un paso de principal envergadura: reducir, hasta eliminar, la politización en la UPR.

Como nota adicional hay que mencionar que el PS 172,  para la Reforma Universitaria, fue derrotado la semana anterior en el senado por la delegación del Partido Popular Democrático.