La Austeridad y El Capitalismo: Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Junta de Supervisión Fiscal

| Publicado el 6 julio 2026

Colaboración Especial para Bandera Roja

Quién controla el plan fiscal, controla la política económica del país, por encima de los políticos.”

“We know that all human communities had egalitarian beginnings, and it was not easy to erect social pyramids of wealth and power. Early Mesopotamia thrived for thousands of years without major inequalities of wealth. The world’s first oligarchs gained a foothold only toward the end of the Uruk period. As late as the 15th century, the pre-Hispanic state of Tlaxcala in today’s Mexico was complex and yet had low wealth concentration and wide power-sharing across the population”

-Jeffrey Winters, The Blind Spot.

La austeridad no es nueva, ni es producto de la llamada era neoliberal que comenzó a finales de la década de 1970. La austeridad ha sido históricamente un pilar fundamental del capitalismo moderno. La austeridad, tal como la conocemos hoy, surgió después de la Primera Guerra Mundial como un método para prevenir el colapso del capitalismo. Históricamente, se ha demostrado que donde hay capitalismo, hay crisis (Blyth, 2013). En su libro Austeridad: La historia de una idea peligrosa, Mark Blyth muestra que, si bien la austeridad no ha “funcionado” en el sentido de lograr sus objetivos declarados a lo largo de la historia (por ejemplo, reducir la deuda o impulsar el crecimiento económico); donde la austeridad ha demostrado ser sumamente eficaz es en proteger las jerarquías capitalistas en momentos de crisis y suprimir la amenaza de un supuesto cambio social por la clase trabajadora (Blyth, 2013; Mattei, 2022). La austeridad funciona como mecanismo opresor del capitalismo donde la clase dominante exprime mayor plusvalía y ganancias de la clase trabajadora, a través de la privatización de servicios públicos y la desregulación de las corporaciones capitalistas (Mattei, 2022). Sin embargo, si consideramos la austeridad como una respuesta no solo a las crisis económicas sino a las crisis del capitalismo podemos empezar a ver un método en la locura: la austeridad es vital en la defensa y sostenimiento del sistema capitalista. Por lo tanto, la austeridad se manifiesta como un mecanismo histórico de preservación del sistema capitalista que coerciona a la clase trabajadora y protege los intereses de la élite económica durante tiempos de crisis e inestabilidad.

A principios de la década de 1920, la austeridad funcionó como una poderosa contraofensiva contra las huelgas y las otras formas de lucha de clases que estallaron a una escala sin precedentes después de la Primera Guerra Mundial; un período tradicionalmente, y curiosamente, ignorado por los politólogos y economistas que estudian la austeridad(Mattei, 2022). Las Conferencias de Bruselas en 1920 y Génova 1922 fueron la fundación teórica de la austeridad moderna(Mattei, 2022).El presidente de la Comisión de Finanzas en Génova declaró que las resoluciones constituirán «un código financiero no menos importante para el mundo de hoy que el código civil de Justiniano». Este código global incluía: (a) Independencia del banco central del control democrático. (b)Equilibrio presupuestario como imperativo absoluto. (c) Eliminación de controles de precios y subsidios. (d)Privatización de industrias estatales. (e)Disciplina laboral: trabajar más, consumir menos (Mattei, 2022).

Para que el capitalismo funcione y genere crecimiento económico, la relación social del capital: personas que venden su fuerza de trabajo a cambio de un salario, debe ser uniforme en toda la sociedad. En otras palabras, el crecimiento económico presupone un determinado orden sociopolítico: la supremacía del sistema capitalista. La austeridad,como un conjunto de medidas de control fiscal, monetario e industrial sobre la economía, garantiza la integridad de estas relaciones sociales. Las limitaciones estructurales de la austeridad que impone al gasto, los empleos y salarios, asegura que la gran mayoría de la población viva en una situación de precariedad social generalizada.

La austeridad es un mecanismo de poder utilizado por miembros de la clase dominante para aumentar su control y capital. Históricamente, se ha presentado la austeridad por los economistas y politólogos burgueses como un mecanismo meramente técnico para reducir la deuda extranjera o el déficit presupuestario. No obstante, lo que no es comúnmente mencionado, es que la austeridad por naturaleza protege el orden del capital: es decir, la relación de propiedad privada, y trabajo asalariado que sostiene el capitalismo. En Puerto Rico se puede observar este fenómeno, con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), donde la misma se presenta como un organismo estrictamente técnico para el repago de la deuda y el equilibrio presupuestario. Con el norte de pagar la deuda, la JSF ha impulsado medidas de austeridad en su primera década de imposición colonial la cuales incluye: recorte de pensiones, recorte $600 millones al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico; exigió recortes a municipios, dio visto bueno al cierre de más 400 escuelas públicas por el Departamento de Educación y ha promovido activamente la privatización de la red eléctrica. Ante estas medidas de austeridad  impuestas por la Junta es necesario preguntarse: ¿A quién protege su fijación con el pago de deuda y el equilibrio presupuestario? ¿Quién se beneficia del repago de la deuda y quienes no? ¿Qué impacto han tenido las políticas públicas de la Junta sobre la educación, los derechos laborales, el ambiente y la sociedad puertorriqueña?

Históricamente han existido tres formas de austeridad que operan en conjunto y se apoyan mutuamente (Mattei, 2022). Primeramente existe la austeridad fiscal, la cual exige recorte al gasto público e impone una tributación regresiva (ej. IVU). Por otro lado, existe la autoridad monetaria, la cual impone altas tasas de interés y contracción del crédito; en el proceso protegiendo el valor de los activos de los acreedores e impulsa mayor tasas de desempleo. Cómo tercera forma de austeridad, existe la austeridad industrial, la cual es caracterizada por despedido de empleados públicos, reducción salarial, represión sindical y privatización. La  austeridad industrial subordina a la clase trabajadora y suprime la resistencia sindical organizada.Las diferentes manifestaciones de la austeridad son palpables en el Puerto Rico del siglo XXI.

En su libro, Capital Order,Clara Mattei, establece que la austeridad es un mecanismo de control que utiliza la coerción para excluir a la clase trabajadora de las decisiones político-económicas de la nación. La Junta es el caso excepcional de lo que describe Mattei. La JSF está completamente blindada de la democracia. La JSF no es electa por el pueblo puertorriqueño, sino impuesta por Washington y sus planes fiscales no son sometidos a un referéndum democrático.La Junta es otorgada el poder de imponer su propio presupuesto bajo la sección 202(c)(2) y la Sección 202(e)(3) de la Ley PROMESA cuando el gobierno de Puerto Rico no somete un presupuesto compatible con el plan fiscal. Quién controla el plan fiscal, controla la política económica del país, por encima de los políticos.

La austeridad no es un fenómeno que emergió de la época neoliberal a finales de los años 70. La austeridad ha sido un pilar fundamental del capitalismo moderno desde el siglo XX. Las diferentes manifestaciones de la austeridad habilitan a la clase élite concentrar mayor capital y control sobre la sociedad en general y la clase trabajadora específicamente. La austeridad permite a la élite capitalista evitar regulaciones, eliminar privilegios laborales,reducir empleos, reducir costos y maximizar ganancias. La austeridad impulsada por la Junta de Supervisión Fiscal prioriza el repago de la deuda, lo cual beneficia a la clase de acreedores y cada vez empobrece más al pueblo puertorriqueño, el cual carga la responsabilidad de pagar la deuda a través de mayores tasas contributivas y la privatización de servicios públicos. Desde Génova en 1922 hasta la Junta de Supervisión Fiscal en Puerto Rico, la austeridad ha servido como un instrumento de control para preservar las jerarquías de dominación del capitalismo moderno.

Referencias

Blyth, M. (2013). Austerity: The history of a dangerous idea. Oxford University Press.

Winters, J. A. (2024). The blind spot: How oligarchs dominate our democracy. Simon & Schuster.

Mattei, C (2026). Capital Order: How economists invented austerity and paved the way to Fascism. The University of Chicago Press.